El diputado de Unidas Podemos señala que la Iglesia “no puede ser juez y parte y decidir ella misma qué bienes son suyos y cuáles no” y exige la devolución de monumentos como el santuario de la Fuensanta o las ermitas de la Rogativa en Moratalla, de San Agustín en Jumilla, de la Virgen del Carmen en Mula o de El Coto en Torres de Cotillas, los cementerios de La Alberca, de La Paca en Lorca, del Paretón en Totana o de La Palma en Cartagena.
El reconocimiento por parte de la Iglesia de una mínima parte de las inmatriculaciones pone sobre la mesa varios debates, pero, sobre todo, repite una evidencia: el inmenso poder que continúa teniendo la jerarquía católica en España.
El encuentro entre Pedro Sánchez y el presidente de la Conferencia Episcopal. Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo
“Tómelo como una corrección de quien siendo su alcalde no está bajo la autoridad de su ilustrísima”, le dijo Julio Anguita al que fuera obispo de Córdoba José Antonio Infantes Florido a propósito de una decisión municipal con la que la Iglesia no estaba de acuerdo. “Usted no es mi obispo, pero yo sí soy su alcalde”, fue traducido después. Y esa frase del histórico dirigente es la que recupera hoy, muchos años después, el profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba Antonio Manuel Rodríguez a propósito del reciente “acuerdo” entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal a cuenta de las inmatriculaciones de la Iglesia: “Eso es lo que tendría que decir Pedro Sánchez: ustedes no son mis obispos, pero yo sí soy su presidente”.
El reconocimiento por parte de la Iglesia de una mínima parte de inmuebles que no le pertenecen vuelve a poner sobre la mesa varios debates, pero, sobre todo, repite una evidencia constatable a diario –solo hay que mirar las aulas– en muchos ámbitos: el inmenso poder que continúa teniendo la jerarquía católica en España. “El Gobierno está negociando con algo que no puede negociar. Es una negociación bilateral Iglesia-Estado sobre algo que no se puede negociar. Ese es el punto de partida, que es gravísimo. Desde 1978, las inmatriculaciones son nulas por inconstitucionales; es algo que todo el mundo tiene que entender y tenemos que hacer un esfuerzo pedagógico. No hubo una norma expresa para derogar esa ley, pero las leyes que van contra la Constitución son nulas. Imagina que siguiera habiendo una norma que prohíbe matricularse a las mujeres en la Universidad sin el consentimiento de los maridos. Sería inconstitucional desde 1978. Antes de ese año, la Iglesia podría ser una Administración pública y los obispos, funcionarios públicos, pero desde el 78 no. Por tanto, la nulidad y la inconstitucionalidad no se negocian”, explica Rodríguez.
El pie de foto que acompaña a una de las imágenes del pasado 24 de enero difundidas por el Gobierno dice lo siguiente: “El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado del ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, ha mantenido una reunión con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Juan José Omella, en la que han celebrado el acuerdo alcanzado en el marco de la Comisión de Inmatriculaciones”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su reunión con el presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella. Foto: Pool Moncla / Fernando Calvo
Rodríguez destaca, además, el simbolismo que encierra el lugar de ese encuentro: “Esto se tiene que hacer en el Congreso. El interlocutor debe ser el Congreso, no el supuesto ladrón. Porque no solo no se negocia, es que ¿qué hace el presidente del Gobierno negociando en la sede de la Iglesia?”. Según la nota de prensa de Moncloa, del listado de 34.961 fincas inmatriculadas desde el 1 de enero de 1998 a 2015, la Iglesia considera que un millar aproximado de bienes pertenecen a un tercero o no le consta su titularidad sobre el mismo. “La previsión –añade el texto– es que el Gobierno ponga en conocimiento de las entidades locales y de los registros esta información y se puedan, de este modo, iniciar los procesos de regularización que, en su caso, pudieran corresponder. A estos efectos, la Iglesia manifiesta su compromiso de colaboración a fin de facilitar tales procesos”. En esos inmuebles no entran ni la Giralda, ni la mezquita de Córdoba ni tantos otros bienes que la Coordinadora Estatal Recuperando calcula en 100.000. “Es la mayor estafa inmobiliaria de la historia”, denuncia Rodríguez.
El profesor incide también en lo que considera un incumplimiento expreso de la palabra dada en el debate de investidura, en el acuerdo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos y en los programas electorales de ambos partidos: “Porque la acción de gobierno es conjunta y la responsabilidad también. No vale esta oposición de Twitter y pancarta. Me preocupa mucho esta estrategia del PSOE con la connivencia de su socio de gobierno de intentar resolver las situaciones en falso y situar la lucha en una situación marginal. Pasa con la vivienda, con la memoria, con las inmatriculaciones…”.
Lo que decía el acuerdo de coalición, en el punto 5.11, era exactamente esto: “Haremos las modificaciones legislativas oportunas para facilitar la recuperación de los bienes inmatriculados indebidamente por la Iglesia basadas en el privilegio de inscribir en el Registro de la Propiedad bienes a partir de simples declaraciones de sus propios miembros”. “Lo que se dijo fue legislar, no negociar. Y, para colmo, como digo, la negociación se produce en la sede de la Conferencia Episcopal, que es un símbolo que recuerda al deterioro del imperio romano, cuando el poder estaba en la Iglesia y no en el emperador”, afirma Rodríguez. Desde la coordinadora, que lleva años denunciando y haciendo públicas las inmatriculaciones, temían que este conflicto pudiera acabar así, en un acuerdo que «oculta la verdadera dimensión» del problema: “Está claro que la intención del acuerdo es zanjar el asunto, que sea un fuego de artificio durante unas semanas y que desaparezca”.
Del listado de inmatriculaciones a la Ley de Patrimonio
Rodríguez analiza una serie de hechos ocurridos en los últimos tiempos: “Una de las claves de este trampantojo tiene que ver con una cláusula en la reforma de la Ley de Patrimonio Histórico, que decía que los bienes no pueden salir de la esfera de la Iglesia o, si no, pertenecen al Estado. Es decir, con ello, se le estaba diciendo a la Iglesia que no podía especular con esos bienes. ¿Y qué ha pasado? Pues que se paró la ley y se destituyó al ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes. Uribes, además, era el secretario de laicidad del PSOE. En resumen, el que fuera secretario de laicidad del PSOE acaba siendo el ministro de Cultura, hace una reforma de la Ley de Patrimonio gris, neutra, no valiente, que da un pasito minúsculo y le cuesta el cargo y la paralización de la ley”. Y tampoco está ya la vicepresidenta Carmen Calvo, quien hace un año presentó el listado. “No es casualidad que ahora esté Bolaños y no Calvo; y que esté Iceta y no Uribes. Incluso se destituyó a la que era ministra de Educación, Isabel Celaá. ¿Hasta dónde llega la mano tenebrosa del poder católico?”. Este miércoles, el BOE ha publicado el nombramiento de la exministra como embajadora de España ante la Santa Sede.
En Iglesia S.A, el periodista Ángel Munárriz analiza con detalle este devenir y las nuevas estrategias de la Iglesia para seguir acaparando poder, y muestra también los incumplimientos por parte del PSOE en esta materia. “El tinglado viene de una inercia de siglos. La democracia no lo ha desmontado del todo. Los gobiernos del PSOE, de inspiración republicana aunque muy pragmáticos, creyeron que el avance imparable de la secularización debilitaría a la Iglesia y acabaría emancipando totalmente a la política de su influjo. Se ha demostrado que, ante el debilitamiento del púlpito, la Iglesia se ha aferrado más que nunca al Estado. Estado e Iglesia ya no son todo uno, pero tampoco se ha logrado trazar una línea nítida en espacios como la educación, la representación simbólica y el dinero”, explicó en una entrevista con La Marea.
El profesor Rodríguez habla del “efecto boomerang” que ha tenido la proposición no de ley que lanzó el PSOE cuando gobernaba Rajoy: “Cuando pidió la lista de inmatriculaciones, puso como fecha 1998 para señalar a Aznar como el culpable. No, no, Aznar lo que hizo fue privatizar los templos de culto, que es muy grave, que lo hizo con opacidad, con un simple decreto, muy grave. Pero esa no es la causa del mal, la causa del mal es un privilegio franquista. El listado deberíamos tenerlo desde 1946. Lo tenemos en Navarra, en Catalunya, en Euskadi, en Baleares, en algunas ciudades como Córdoba… y vemos que, donde tenemos la lista completa, casi doblan los bienes antes de 1998 que después. Yo pregunto: ¿por qué no podemos conocer la magnitud del escándalo? Es un deber de transparencia del Gobierno y también de la Iglesia. No estamos preguntando por su patrimonio, que es inmensamente mayor, sino por lo que se ha apropiado de manera inconstitucional y que supone el 80% del patrimonio público. Al final, la solución es un trampantojo que supone que devuelve 1.000 para quedarse con 99.000 con eufemismos. No son 35.000 ni la culpa la tuvo Aznar; son 100.000 y esto es un privilegio franquista”.
En este contexto, Rodríguez muestra también preocupación por la “enorme desafección de la ciudadanía con lo que siempre fue suyo”. “En otros países –reflexiona– se tiene muy claro que los símbolos patrimoniales son de todos y de todas. Notre Dame es del Estado, pero los franceses la sienten suya; la catedral de Lisboa es del Estado, pero los portugueses la sienten suya. Lo que pasa en España es una anomalía. La Giralda, por ejemplo, es un símbolo de Sevilla, y ahora mismo es de la Iglesia, como si fuera un garaje que tiene a su nombre. No nos damos cuenta de que hemos perdido más del 80% del patrimonio histórico”.
Y no es una cuestión de izquierda, avisa Rodríguez: “Aquí en España tenemos una carencia de una derecha laica, republicana y federal; la derecha es nacionalcatólica. Y si la sociedad se derechiza, también es nacionalcatólica. La mayoría no concibe esto como un problema, no lo conoce, es un tema complejo de explicar, y eso no ocurría en los albores de la II República o en los albores de la desamortización. Tenían hambre pero sabían que el cura era el más gordo del pueblo. Esto no es un discurso de izquierda, no es anticlerical; es un discurso en defensa de la legalidad constitucional y de defensa del dominio público. Y por eso el Gobierno se siente débil«. En Navarra –concluye a modo de ejemplo– se pide el listado completo porque está detrás la plataforma de Navarra, que es municipalista: “Y no es lo mismo sentir el aliento de todos los ayuntamientos a no tener a nadie detrás. El Gobierno no se atreve”.
Truyol califica de «expolio» y «gran indecencia» la actuación de la institución
La regidora Neus Truyol en una sesión plenaria en el Ajuntament de Palma. | Jaume Morey
Europa Press – Palma – 25/01/22
La regidora de Modelo de Ciudad, Vivienda Digna y Sostenibilidad, Neus Truyol, ha asegurado que el Ayuntamiento de Palma hará «todo el trabajo posible» para que la Iglesia devuelva «a los propietarios originales todos los bienes inmuebles que se han inmatriculado de una manera unidireccional y autoritaria».
En una rueda de prensa, Truyol ha calificado de «expolio» y «gran indecencia» la actuación de la Iglesia con determinados bienes inmuebles. «No lo podemos aceptar de ninguna manera», ha señalado. «La Iglesia quiere dar lecciones de moral y de buenas prácticas, y actúa de esta manera y de una forma concertada con otras organizaciones y con ciertas filias políticas», ha censurado.
Según ha explicado, Cort ya identificó hace un año y medio un caso de este tipo en el municipio de Palma, concretamente un espacio en Son Rapinya. El Ayuntamiento ya realiza gestiones con la parroquia para recuperar este espacio.
La asociación Recuperando, que pide la devolución de los bienes registrados irregularmente por la Iglesia, cree escaso el acuerdo del Gobierno con el clero
Catedral de Valladolid – WIKIPEDIA
El pacto entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal por el que la Iglesia católica española ha admitido que al menos un millar de las inmatriculaciones realizadas entre 1998 y 2015 son irregulares ―tras una reforma legislativa durante el mandato de José María Aznar (PP)― se considera escaso en las asociaciones que piden la devolución completa de estos inmuebles. Los datos del Ejecutivo, en cambio, recogen que hay hasta 35.000 bienes registrados de esta manera y las entidades que reclaman estas apropiaciones elevan la cifra a 100.000. Carmen López, representante por Castilla y León de la entidad Recuperando, que reúne a 24 plataformas de toda España para exigir que este patrimonio deje de pertenecer al clero, critica que el Ejecutivo negocie por estos bienes “de uso público” que se deben “devolver a la gente”. La mitad de las 965 propiedades se encuentran en Castilla y León.
Hay fincas rústicas y urbanas y también lugares de culto o casas parroquiales.
La Iglesia tiene inscritos a su nombre 67 bienes en Extremadura que no le consta que le pertenezcan, según el informe elaborado por la Conferencia Episcopal Española (CEE) sobre el listado de propiedades hecho público por el Gobierno hace casi un año. La cifra la confirman desde la provincia eclesiástica de Mérida Badajoz (integrada por la archidiócesis de Mérida-Badajoz y las diócesis de Coria-Cáceres y Plasencia) y supone que el 6,8% de los 982 bienes en la región tendrían en realidad otros propietarios. La mayoría (843) se inscribieron en el Registro de la Propiedad entre 1998 y 2015, gracias a un procedimiento especial aprobado por ley durante el gobierno de José María Aznar.
La Conferencia Episcopal ha elaborado un informe en el que revisa el listado que elaboró el Gobierno con más de 34.000 registros, entre ellos la situación de 967 de los bienes de Extremadura, y los ha clasificado atendiendo a distintas casuísticas.
La Iglesia de Baleares y el Gobierno de Pedro Sánchez siguen negociando la titularidad de diez inmuebles que fueron inmatriculados en su momento y sobre los que pesan dudas sobre si titularidad. A estos diez inmuebles repartidos por Mallorca, se suma la propiedad de dos espacios públicos de Mancor de la Vall que se inscribieron a nombre de la Iglesia y que ahora se devolverán al Ajuntament. Según fuentes del Obispado, se está a la espera de fijar un día para firmar el protocolo por el que estos dos espacios volverán a ser titularidad pública.
Es la iglesia de San Miguel Arcángel en Oteruelo, una pedanía de León. Es uno de los bienes que aparece en el informe de inmatriculaciones que conocíamos este lunes, pero sobre el que hay dudas. En la diócesis no hay información suficiente para identificarlo. En la misma situación hay otros 608 bienes en España.
Detallamos el denso informe que recoge más de una casuística, las de los bienes que están en el limbo por falta de información, los que la tienen, pero errónea, o los que se han registrado por duplicado. La Iglesia se ha comprometido con el Gobierno a iniciar el proceso para devolver un millar de los inmuebles, que inmatriculó pese a no ser de su propiedad. La mitad está en Castilla y León. Hablamos sobre todo, de fincas rústicas y urbanas, viviendas, cementerios y lugares de culto. La asociación Recuperando, que pide la devolución de los bienes registrados irregularmente por la Iglesia, cree escaso el acuerdo del Gobierno con el clero.
Més per Mallorca propugna ampliar a la época de la dictadura la investigación sobre los bienes inmuebles inmatriculados por la Iglesia católica española, que ha admitido la inscripción irregular a su nombre de un millar de propiedades. En un comunicado, el diputado del grupo nacionalista Josep Ferrà ha celebrado «los últimos pasos legales» respecto a este proceso, pero ha considerado necesario «profundizar más». Ferrá señala que en el informe de la Iglesia se recogen 14 bienes inmatriculados de forma ilegítima o pendientes de aclarar por parte de las diócesis de Mallorca y de Ibiza, que han admitido esta situación en el caso de 12 inmuebles.
Ha recordado que en 2016 su partido y Podemos presentaron en el Parlament una proposición no de ley que abogaba por revisar todos los inmuebles inmatriculados por la Iglesia desde 1946. MÉS pide a la Iglesia que continúe «cooperando para revisar todas las inmatriculaciones producidas en el Estado desde el año 1998 hasta el año 2015 en virtud del procedimiento extraordinario otorgado por el Gobierno español de Aznar».
Tras casi un cuarto de siglo desde que un decreto del Gobierno de José María Aznar permitiera a los obispos agrandar con miles de inmuebles el patrimonio eclesiástico, la cúpula católica ha admitido un 2,7% de errores en sus registros
El expresidente del Gobierno José María Aznar y su esposa, Ana Botella, conversan con el entonces cardenal arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, en la Nunciatura del Vaticano en Madrid, en mayo de 2003 Alberto Martín / EFE
Este lunes, la Iglesia católica española ha admitido que inmatriculó indebidamente, al menos, 965 de los 35.000 inmuebles que puso a su nombre entre 1998 y 2015 gracias a la facultad que le otorgó la modificación del Reglamento Hipotecario decretada por el Gobierno de José María Aznar. Además, vendió no menos de 122 viviendas y fincas de las que se había apropiado de esta manera. Aunque en el comunicado conjunto con el Gobierno la Conferencia Episcopal se abre a la “regularización” de estas propiedades, en su informe rebajan el reconocimiento de la apropiación a: “señalar errores” en el listado oficial de sus bienes. Aunque mínimo, es un primer paso que revierte el proceso de más de tres lustros de acumulación de patrimonio que la Iglesia llevó a cabo desde aquel decreto hasta que se cambió la ley para detenerlo.
El Parlamento aprueba una resolución para la restitución de las propiedades obtenidas «indebidamente» pero rechaza fórmulas más duras propuestas por EH Bildu o Elkarrekin Podemos-IU
Documentación enviada en 2016 al Parlamento Vasco fijaba en 530 las fincas captadas desde 1978 hasta 2015. 387 eran de Gipuzkoa, 74 de Bizkaia y 69 de Álava.