Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno plantean en el libro ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia Católica’ la necesidad de impulsar una revolución «ciudadana».
Dos libros y una pregunta parlamentaria de Sumar abundan en la necesidad de abordar la recuperación para el común de monumentos patrimonio de la humanidad inmatriculados por la Iglesia.

Raúl Bocanegra, Público| 31 enero 2026
El prerrománico asturiano, la mezquita-catedral de Córdoba, la Giralda en Sevilla. Son ejemplos señeros de lo que supuso la inmatriculación —inscribir un bien por primera vez en el registro de la propiedad— que desde el año 1946, la Iglesia ha practicado en España. «Los bienes de esa naturaleza no pueden ser vendidos, no pueden ser hipotecados, no pueden ser embargados porque no tienen dueño, porque no son de nadie, exactamente igual que el Machu Picchu o que las pirámides de Giza. El que se inscribieran fue como consecuencia de la utilización de una norma inconstitucional», afirma a Público el escritor y profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba, Antonio Manuel Rodríguez, quien acaba de publicar junto al periodista e investigador Aristóteles Moreno el volumen El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia Católica (editorial Akal), que incluye una exhaustiva investigación sobre lo sucedido con la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los paradigmas de la operación eclesiástica con el patrimonio.








