La Diócesis de Zamora sella con el Ayuntamiento la cesión gratuita del templo religioso afectado por la falta de actividad y de mantenimiento
El alcalde de Venialbo, Jesús Vara, junto a Asunción Hernández, secretaria de la Cofradía del Cristo de la Vera Cruz con la ermita a sus espaldas | ALBA PRIETO
El Obispado de Zamora y el Ayuntamiento de Venialbo han firmado el acuerdo de cesión gratuita de la ermita de la Vera Cruz, la última de las tres que antiguamente existieron en la localidad y que aún se mantiene en pie. Una reversión que permitirá recuperar la actividad religiosa sostenida por la Cofradía del mismo nombre en un momento en el que tan solo cuenta con seis hermanos en activo pese a ser la más antigua de la localidad.
En memoria de Antonio Vercher Noguera, fiscal de Sala de Medio Ambiente (2006–2026)
24 de octubre de 2026 · 09:30 a 21:00
Casino de Teruel (Pza. de San Juan, 2)
Presentación
La jornada tiene como objetivo presentar el panorama de la actual situación jurídica en cuanto al patrimonio cultural en España, así como algunas experiencias significativas relacionadas con este mismo ámbito.
Cartel anunciador
En los últimos años se ha producido un cambio paradójico. Se da más importancia al patrimonio en general, pero no existe una visión holística e integral. A modo de ejemplo, nos encontramos con que apenas hay conciencia del paisaje protegido y del patrimonio agrario; algunos Conjuntos Históricos peligran porque materialmente se están desintegrando; y la arquitectura popular, que podemos encontrar en la mayor parte del medio rural, está en proceso de ruina por falta de puesta en valor, catalogación, y ausencia de procesos de rehabilitación, añadiendo a ello la problemática de la España Vaciada.
Mucho de ese patrimonio está en peligro de desaparecer por causas diversas y complejas: una abundante legislación que la propia administración desconoce y/o incumple con total impunidad; Ministerios y Direcciones Generales del Patrimonio Cultural que no están a la altura de lo que se espera de ellos; políticos que no se posicionan con fuerza en la defensa del patrimonio cultural frente a los abusos de algunas grandes empresas; ayuntamientos que viven ajenos a la importancia de la conservación del patrimonio y de la Memoria Democrática; asesoramientos que, a menudo, no son de técnicos expertos; la ausencia de profesionales formados en técnicas y materiales constructivos tradicionales; una Iglesia Católica que ha inmatriculado miles de inmuebles (iglesias, catedrales, conventos, monasterios, ermitas) convirtiéndose en la mayor inmobiliaria del país; una problemática aguda de despoblación en relación a una España Vaciada y, finalmente, una población a la que, en términos generales, no se le ha formado para conocer el patrimonio cultural y su valor intrínseco, dándose un desconocimiento generalizado en materia de patrimonio histórico o cultural. Todo en oposición a la construcción de una sociedad solidaria, libre, en equilibrio armónico, saludable y sostenible.
El primer templo católico de nueva construcción que se inaugura en la ciudad en el siglo XXI culmina una operación iniciada hace casi dos décadas, con un terreno municipal, una permuta con el Obispado y otra con una constructora a cambio de pisos, locales y un solar edificable
La parroquia Sant Pau de Son Dameto (Palma) presenta su nuevo complejo sociorreligioso con capacidad para 300 personas | Obispado de Mallorca
Al acceder a la nueva iglesia de Sant Pau, lo primero que llama la atención es la luz. El templo se abre hacia el parque y permite incluso divisar la Catedral de Mallorca. El espacio, ubicado en la barriada palmesana de Son Dameto, ocupa unos 500 metros cuadrados y tiene capacidad para unas 300 personas. Hay cinco aulas para actividades sociales, zonas para la comunidad parroquial, 24 plazas de aparcamiento y placas fotovoltaicas. La semana pasada, el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, consagró y bendijo el nuevo templo, el primer edificio católico de nueva construcción que se inaugura en Palma en el siglo XXI. Sin embargo, detrás de las paredes blancas y de la nueva arquitectura hay una historia inmobiliaria que arrancó hace casi veinte años.
La diócesis presentó a finales de julio el proyecto de ejecución ante Conselleria que, según el Ayuntamiento, habría dado el visto bueno, por lo que solo faltará que contraten e inicien las obras
Estado actual en el que se encuentra la ermita del Calvario de Nules y su edificio anexo | MÒNICA MIRA
El obispado de Segorbe-Castellón, tal y como contempla la normativa autonómica en materia de patrimonio protegido, ha recibido la primera sanción económica por el abandono de la ermita del Calvari de Nules. Así lo notificó recientemente la Conselleria de Cultural al Síndic de Greuges, y así lo ha confirmado a Mediterráneo el Ayuntamiento de la localidad.
La multa, cuya cuantía el consistorio no ha querido cuantificar, pero que estaría en torno del 10% del importe de la obra, que podría estar alrededor de los 200.000 euros, no se anula pese a que la diócesis presentó a finales de julio el proyecto de ejecución actualizado que se le exigía, con un evidente retraso sobre los plazos que se le plantearon.
La Plataforma de Amigos de la Cartuja ha salido al paso de las declaraciones efectuadas por distintos portavoces -PP/Vox- en el pleno municipal de Jerez, en respuesta a la propuesta elevada por el Grupo Municipal la Confluencia en donde cuestionaba el uso del monumento para un catering ajeno del uso religioso y cultural que anota el convenio de cesión al Obispado.
📣 Este sábado 3 de octubre, Espinavessa acoge la 5.ª #FiraDeMicropobles, con una programación para descubrir los proyectos, el patrimonio y el talento de una veintena de micropueblos de Cataluña. ¡Acompañadnos al Alt Empordà para conocer mejor cómo laten los #Micropobles del país!
🎪 11 h · Leyendas de Espinavessa con la ilustradora Júlia Quintana
🌳 11:15 h · Gestión de los bosques en municipios forestales, con Marc Garfella
🏛️ 11:30 h · Acto institucional
📖 12 h · Presentación de la Guía de acciones locales para la Defensa y Recuperación del Patrimonio, un recurso para defender los municipios de las inmatriculaciones indebidas de bienes, con Marcel Colell y Dino di Nella
El Arzobispado pone a la venta seis fincas y una rectoral en la zona rural gijonesa mientras sigue sin resolverse el puzzle de las inmatriculaciones. La operación inmobiliaria se produce en un concejo donde casi la mitad del patrimonio es religioso y en el que el Ayuntamiento reclama desde 2017 la recuperación de los bienes inscritos por la Iglesia sin títulos de propiedad
El Arzobispado de Oviedo ha puesto a la venta seis fincas rústicas y una casa rectoral en la zona rural de Gijón, según lai nformación publicada en el diario La Nueva España. La operación, que se suma a otras ventas similares en concejos como Siero, evidencia que la Iglesia asturiana sigue gestionando como propios bienes cuya titularidad es, cuando menos, discutida. En Gijón, el 44% de los Bienes de Interés Cultural son de naturaleza religiosa, y el 43% del inventario autonómico corresponde también a bienes eclesiásticos. Un patrimonio ingente que, en muchos casos, la Iglesia inscribió a su nombre sin aportar más título que un certificado del obispo.
Belén Boloqui es Doctora en Historia del Arte y presidenta de la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa).
Comentario al libro de Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina, El Expolio de las Inmatriculaciones de la iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro. Akal, 2026, 446 pp.
Antonio Manuel Rodríguez Ramos, es un reconocido intelectual, profesor de Derecho cCivil en la Universidad de Córdoba, escritor, músico, cineasta y activista, figura muy conocida por su compromiso con la cultura andaluza. Es patrono de la Fundación Blas Infante y fundador de la Federación de “Ateneos de Andalucía”. Entre sus diversas publicaciones se encuentran novelas,documentales como Lorca en La Habana, y ensayos de notable éxito como La huella morisca o Arqueología de lo jondo.
Aristóteles Moreno Villafaina, es un conocido periodista cordobés que ha investigado y publicado abundante información relativa a las inmatriculaciones de la Iglesia Católica y su afección al Patrimonio Histórico. Sus publicaciones se extienden en toda la prensa nacional.
Comentan los autores que este libro se ha gestado a lo largo de 15 años, desde que en el 25 de abril de 2010 Antonio Manuel Rodríguez denunciara en El Día de Córdoba la inmatriculación de la Mezquita de Córdoba, el gran oratorio islámico mandado a construir por Abderramán I en el año 786. El hecho, gravísimo, lo hizo posible en 2006 el entonces obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, al inmatricularla por 30 euros con el nombre de “santa iglesia Catedral” (sic), lo que significaba quea propiedad privada, como consecuencia de un auto certificado del obispo, o su vicario (sin título de propiedad) en el registro de propiedad. Es lo que se llama inmatriculación, privilegio que les había concedido Franco por la Ley Hipotecaria de 1946 y su reglamento de 1947, y que había rematado José María Aznar reformando un simple artículo del reglamento para permitir la inmatriculación de bienes de culto, hasta entonces prohibida. Una jugada perfecta que la Constitución no amparaba pero que coló con el mayor oscurantismo que nos podemos imaginar. “Nadie” se había dado cuenta hasta el 2006, cuando en la ciudad de Tafalla en Navarra descubrieron y alertaron del fiasco.
Las inmatriculaciones de la Iglesia han consumido mucha tinta. Y euros, muchos euros. España sigue funcionando como un Estado confesional, denunció Europa Laica recientemente durante un encuentro-debate en Ávila. Esto es lo único que casi nos iguala a los habitantes del reino de España: la Iglesia, más “democrática” que el gobierno, se queda con la mayor parte del patrimonio con la ampliación de una ley impuesta por la dictadura y, por lo tanto , inconstitucional. Ya no nos pueden mandar al potro, ni a visitar a Pedro Botero y la excomunión podría tener efecto en algunos cristianos, justamente quienes la apoyan, aunque cometa el mayor de los desmanes concebibles, por tanto no merece la pena.
Nada de eso nos pueden hacer ya. Pero el gobierno “progresista” no se atreve a ponerla en su sitio, para que den a Dios lo que es de Dios y dejen vivir tranquilo al César. A pesar de todo, no solamente se hacen creer ciegos, sordos y muy listos, porque tontos no son, ante esos desmanes, entre ellos la apropiación ilegítima de más de cien mil bienes, la mayor parte BIC y algunos patrimonio de la humanidad. Siguen la máxima ya añeja: fíjate en mis buenos consejos, pero no en mis malos ejemplos. La cosa es todavía peor: se queda con nuestros monumentos y otros muchos inmuebles, calles, plazas y hasta fuentes públicas, no paga impuestos y encima se les financia. Y en eso también prevalece una igualdad: la de igual da. Igual da la derecha que la izquierda.
La Antigua Escuela de Comercio de Gijón acogió el pasado 15 de septiembre la presentación del libro El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro, publicado por la editorial Akal. En el acto participaron sus autores, Antonio Manuel Rodríguez Ramos, profesor de Derecho Civil, y Aristóteles Moreno Villafaina, periodista e investigador.
Imágenes: Sociedad Cultural Gesto
Presentó el acto José María Rosell Tous, por el Grupo de Inmatriculaciones de Asturias, quien comenzó agradeciendo a Asturias Laica, al Ateneo Obrero de Gijón, a la Sociedad Cultural Gesto y a la Sociedad Cultural Gijonesa su colaboración en la organización y difusión de esta presentación.
Durante la presentación, los autores explicaron el origen histórico y jurídico de las inmatriculaciones, desde el privilegio establecido por la legislación hipotecaria franquista de 1946 hasta la reforma de Aznar de 1998, que permitió registrar también los lugares de culto. Analizaron sus consecuencias sobre el patrimonio colectivo y se detuvieron especialmente en el caso de la Mezquita de Córdoba y en la situación del prerrománico asturiano.
El encuentro permitió denunciar nuevamente la falta de transparencia y la pasividad de las instituciones ante la inscripción a nombre de la Iglesia de miles de bienes sin aportar títulos que acreditasen previamente su propiedad. Los autores defendieron la nulidad de todas las inmatriculaciones desde 1978, la necesidad de identificar todos los bienes afectados y de actuar para recuperar aquellos que sean de naturaleza pública o comunal.
A continuación, ofrecemos el vídeo completo del acto:
La presentación tuvo también repercusión en los medios asturianos. Reproducimos los audios de las entrevistas realizadas a sus autores
Xana Iglesias de la Radio del Principado de Asturias: