Cuando en 2007 publicamos el primer artículo denunciando las inmatriculaciones masivas que, de manera oculta y ventajista, estaba practicando la jerarquía de la Iglesia, al obispo Sebastián, el falangista del tricornio, le faltó tiempo para citarnos en su homilía de la romería de Uxue, acusándonos de ser los ateos de siempre, a la carga de nuevo para desprestigiar la Iglesia católica. Y nos señaló públicamente con su dedo amenazante, sin duda indicándonos ya el camino del infierno.

Jose Mari Esparza Zabalegi, Noticias de Navarra | 09 enero 2026
Unos días más tarde un conocido vecino, cristiano viejo por los cuatro abolorios, me paró por la calle y cuando yo creía que iba a continuar con la filípica obispal, me dijo: “Ya sabes que en muchas cosas estamos en total desacuerdo, pero en esto tenéis toda la razón”. Entonces tuve la certidumbre de que habíamos ganado, al menos la batalla moral. Una vez más, para desprestigiar a la Iglesia bastan sus obispos.





