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Categoría: España

Entradas de España

Inmatriculaciones, usucapión y expropiación del patrimonio colectivo (tercera parte)

UNA VISIÓN LAICA Y REPUBLICANA SOBRE EL MAYOR PROCESO DE APROPIACIÓN PATRIMONIAL DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE ESPAÑA

TERCERA PARTE

Pedro María Fernández Sandino, ERREPUBLIKA PLAZA | 04 septiembre 2026

IX. ¿USUCAPIÓN O PRIVILEGIO?

Uno de los argumentos más utilizados por los defensores de las inmatriculaciones consiste en invocar la usucapión. La tesis es conocida:

La Iglesia habría poseído pacíficamente numerosos bienes durante siglos, por tanto, habría adquirido su propiedad, sin embargo, este razonamiento presenta graves problemas, la posesión no siempre implica propiedad.

Un administrador posee, un usufructuario posee, un arrendatario posee, un depositario posee. La cuestión esencial consiste en determinar el título de la posesión.

La legislación republicana de 1933 respondía claramente: La Iglesia poseía para el culto. No como propietaria.

Desde esta perspectiva, la usucapión no resulta automáticamente aplicable. Además, numerosos bienes pertenecían históricamente a municipios, concejos o comunidades vecinales.

La posesión eclesiástica coexistía con formas complejas de titularidad colectiva.

Te robaron en la cara y le llamaron… Inmatriculaciones o el milagro de los panes, y los peces

Ernesto Ferc, Plataforma Defensa Patrimonio Sevilla | 29 agosto 2026

​Hay quien cree que los verdaderos prodigios de la era moderna ocurrieron en los laboratorios de Silicon Valley o en la carrera espacial. ¡Ilusos! El mayor acto de prestidigitación inmobiliaria de la historia contemporánea de España no necesitó tecnología punta, sino algo mucho más eficaz: un BOE, un Gobierno amigo y la bendita pluma de José María Aznar.

​Porque, reconozcámoslo, hay amigos que te invitan a unas cañas y hay amigos que te ponen a nombre propio cerca de 35.000 inmuebles sin despeinarse. A finales de los noventa, el Ejecutivo de Aznar decidió que la Iglesia Católica tenía un problema gravísimo: no podía poner a su nombre hasta el último cortijo, ermita, solar y piso con la misma facilidad con la que un curilla firma un bautizo. Y claro, ante semejante «discriminación» —la de tener que demostrar que algo es tuyo igual que el resto de los mortales—, papá Estado acudió al rescate.

Don Quijote y Sancho en la aventura de San Martín de Elines

Donde el pueblo levantó la colegiata y el obispado se quedó con las llaves

Evaristo Villar, 25 agosto 2026

Llegaron don Quijote y Sancho a San Martín de Elines una tarde en que el sol encendía las piedras románicas de la colegiata y las ortigas, altas y poderosas, guardaban el camino con mayor diligencia que las autoridades de Cantabria.

Rocinante se detuvo ante la maleza, acaso por respeto al monumento o porque, siendo caballo prudente, no quiso entrar donde hasta las zarzas parecían tener título de propiedad. El rucio, menos respetuoso con las escrituras, se comió un cardo.

— ¡Detente, Sancho! — exclamó don Quijote—. ¿No ves esta soberbia fortaleza, cautiva bajo el hechizo de algún maligno encantador? Sus piedras claman, sus capiteles gimen y cien criaturas aprisionadas bajo el alero nos piden libertad.

—Las piedras no sé, señor; pero los vecinos llevan tiempo clamando y nadie les abre.

Llegaron a la puerta. Don Quijote empujó. La puerta no cedió.

La apropiación masiva de la Iglesia Católica en España: un expolio histórico que exige justicia

La Iglesia Católica no solo mantiene la titularidad de este patrimonio expoliado, sino que genera ingresos millonarios mediante su explotación.

Ricardo Guerrero, Perodismo Alternativo | 23 agosto 2026

En España, la Iglesia Católica ha acumulado durante décadas un vasto patrimonio de terrenos, edificios y propiedades que, en muchos casos, fueron adquiridos mediante prácticas cuestionables o directamente ilegales. Este proceso, conocido como ‘inmatriculación’, permitió a la jerarquía eclesiástica registrar a su nombre miles de bienes inmuebles sin necesidad de demostrar su titularidad, amparada por leyes franquistas y reformas posteriores que facilitaron este expolio. Se trata de un escándalo que los sucesivos gobiernos han evitado abordar con determinación, mirando para otro lado mientras la Iglesia sigue lucrándose con la explotación de estos bienes.

El poder de la Iglesia Católica en España: un patrimonio forjado a base de privilegios e injusticias

El poder de la Iglesia Católica en España, sustentado en un patrimonio inmenso, una financiación privilegiada y una influencia social arraigada, plantea interrogantes sobre el secularismo y la equidad.

Ricardo Guerrero, Periodismo Alternativo | 6/08/2026

La Iglesia Católica en España ha mantenido durante siglos un poder e influencia que trascienden lo espiritual, consolidándose como una institución con un vasto patrimonio, una financiación privilegiada y un papel destacado en la sociedad, a menudo a costa de un secularismo incompleto. A pesar de los avances hacia un Estado laico, su arraigo histórico, reforzado durante el franquismo, y su presencia en ámbitos como la caridad y la educación, evidencian que sigue siendo un actor clave en el panorama español. Este artículo examina su poder económico y social, así como las críticas sobre su falta de transparencia y su relación con el Estado.

Patrimonio: Un imperio inmobiliario

La Iglesia Católica es una de las mayores propietarias inmobiliarias de España, con un patrimonio que abarca más de 100.000 propiedades, según estimaciones de organizaciones como la Coordinadora Recuperando. Este vasto conjunto incluye iglesias, conventos, terrenos agrícolas y viviendas, muchas de las cuales fueron adquiridas o consolidadas a lo largo de la historia mediante donaciones, privilegios reales y, en tiempos más recientes, procesos controvertidos como las inmatriculaciones. Durante el franquismo (1939-1975), la Iglesia recibió un trato de favor excepcional: el régimen le permitió registrar a su nombre miles de bienes sin necesidad de justificar su propiedad, amparándose en la Ley Hipotecaria de 1946. Este mecanismo, que se prolongó hasta 2015, le otorgó la titularidad de inmuebles como la Mezquita de Córdoba, desatando críticas por lo que muchos consideran un «robo legalizado».

Inmatriculaciones, usucapión y expropiación del patrimonio colectivo (segunda parte)

UNA VISIÓN LAICA Y REPUBLICANA SOBRE EL MAYOR PROCESO DE APROPIACIÓN PATRIMONIAL DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE ESPAÑA

SEGUNDA PARTE

Pedro María Fernández Sandino, ERREPUBLIKA PLAZA | 04 agosto 2026

IV. EL TÍTULO III DE LA LEY DE CONFESIONES Y CONGREGACIONES RELIGIOSAS DE 1933

El artículo 11: la propiedad pública nacional

El artículo 11 establecía un principio revolucionario:

Los templos de toda clase y sus edificios anexos pertenecían a la propiedad pública nacional.

La ley incluía: iglesias; catedrales; parroquias; capillas; ermitas; palacios episcopales; casas rectorales; seminarios; monasterios; dependencias auxiliares.

Asimismo, incorporaba bienes muebles vinculados al culto: imágenes; retablos; joyas; objetos litúrgicos; ornamentos.

La importancia histórica de este artículo resulta enorme. Por primera vez una ley española afirmaba expresamente que el patrimonio religioso histórico no pertenecía a una corporación privada sino a la nación. La República reconocía que dichos bienes habían sido construidos mediante el esfuerzo acumulado de generaciones enteras. Por tanto, debían permanecer vinculados al patrimonio común.

Los ingresos millonarios del turismo reabren el debate sobre la financiación y la transparencia económica de la Iglesia

Los más de 180 millones de euros ingresados en 2025 por solo tres de los principales monumentos gestionados por instituciones eclesiásticas —la Sagrada Familia de Barcelona, la Catedral de Sevilla y la Mezquita-Catedral de Córdoba— han vuelto a situar en el centro del debate el modelo de financiación de la Iglesia católica en España y el grado de transparencia sobre los recursos que obtiene a través de la explotación turística de su patrimonio.

Redacción Kaosenlared | 30 julio 2026

La Basílica de la Sagrada Familia lideró la recaudación con 134,5 millones de euros, seguida por la Catedral de Sevilla, con 26 millones, y la Mezquita-Catedral de Córdoba, con 22 millones. Estas cifras proceden de las memorias económicas de las entidades gestoras y muestran la elevada capacidad de generación de ingresos de algunos de los templos más visitados del país.

Aunque la Iglesia sostiene que buena parte de esos recursos se destinan a la conservación del patrimonio, las obras de restauración y el mantenimiento de los edificios, colectivos laicistas consideran que la magnitud de estas cantidades pone en cuestión la imagen de una institución dependiente fundamentalmente de las aportaciones de los fieles o de la asignación tributaria del IRPF.

La Iglesia hace caja con el turismo: de los 134 millones de la Sagrada Familia a los 22 de la mezquita de Córdoba

La Conferencia Episcopal afirma a ‘Público’ que no dispone de los datos agregados de la gestión del patrimonio, del que destacan en su memoria anual su valor «evangelizador» y «cultural».

Europa Laica acusa de «opacidad» a la Iglesia y destaca que estos ingresos no tributan por IVA. Algunos de los monumentos fueron inmatriculados, lo que cuestiona la asociación Recuperando.

El turismo religioso se «consolida como un fenómeno social, cultural y, sobre todo, económico de primer orden», según un estudio al respecto promovido por empresas del sector.

Turistas fotografían el interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba | EFE/Salas

Raúl Bocanegra, Público | 24 julio 2026

Diferentes entidades católicas gestionan el inmenso patrimonio que acumula la Iglesia en España. Son exactamente 3.161 bienes de interés cultural (BIC) los que son propiedad de las instituciones católicas, según los datos que ofrece la Conferencia Episcopal en su última memoria. Los viajes vinculados a la fe y al conocimiento de los monumentos mueven millones de personas al año. Los 12 templos y catedrales más visitadas —la Iglesia tiene 87 y 638 santuarios en toda España, según sus datos— superan ya los 23 millones de visitantes en los dos últimos años, según el estudio Turismo Religioso en España, un viaje al interior de un segmento en transformación, de ObservaTur, creado por relevantes empresas del sector. «Esta tradición se ha consolidado como un fenómeno social, cultural y, sobre todo, económico de primer orden», afirma ese trabajo. ¿Cuánto recauda la Iglesia por la gestión de todo este patrimonio y por el cobro de entradas a los monumentos? ¿A qué destina ese dinero?

Recuperando pide investigar la posible nulidad de miles de inmatriculaciones de la Iglesia realizadas desde 1978

La coordinadora estatal, de la que forma parte el Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL), ha solicitado al Defensor del Pueblo que investigue si los Registros de la Propiedad actuaron conforme a la Constitución al permitir que la Iglesia inscribiera miles de bienes mediante certificaciones expedidas por los propios obispos entre 1978 y 2015.

La Seo de Zaragoza | Foto: APUDEPA

ARAINFO REDACCIÓN | 24 julio 2026
La coordinadora estatal Recuperando, integrada en Aragón por el Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL), ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo para que investigue la actuación de los Registros de la Propiedad que permitió a la Iglesia católica inmatricular miles de bienes mediante certificaciones expedidas por los propios obispos desde la entrada en vigor de la Constitución de 1978 hasta la reforma de la Ley Hipotecaria de 2015.

Desamortización e inmatriculación

El Diccionario Panhispánico dice de la palabra desamortizar: «es un proceso por el cual se liberalizan los bienes que están en las llamadas “manos muertas” o que no pueden ser enajenados, por estar en manos de entidades que no los pueden vender». Las desamortizaciones han buscado recuperar bienes en manos de entidades —nobleza, clero, ayuntamientos—, pero no eran de su propiedad, pues fueron cedidos en usufructo en la Edad Media por los Reyes, en la modernidad por el Estado. Si no se podían vender, es precisamente porque sólo tenían el usufructo. Pero aquí hay una confusión a la que han contribuido de forma notoria los gobiernos y la inmensa mayoría de los ayuntamientos: han mezclado Gobierno y Estado. El gobierno es quien administra el Estado, pero no es el Estado.

Rafael Sanmartín, Noticias de Almería –  Plataforma Defensa Patrimonio Sevilla | 23 julio 2026

Las desamortizaciones del siglo XIX se hicieron, según coinciden bastantes historiadores, para sanear las arcas públicas, arcas del Estado, administradas por el Gobierno. Hasta ahí la interpretación contiene alguna nebulosa, pero hay un hecho sin discusión posible: los bienes públicos son del Estado, pero el Estado lo forma el común de sus habitantes censados. Luego esos bienes pertenecen al común y al ser de propiedad única y exclusiva del común, nadie los puede enajenar. Aquellas inmatriculaciones muy posiblemente estuvieran forzadas por una interpretación que confundía Estado y Gobierno. O bien, las entendieron posibles, por destinar unos bienes del común a unas necesidades económicas también del común.