El embajador de Francisco en España «ha tomado nota» de la gestión «neoliberal» del obispo de Cádiz y un juzgado de Barbate llama a declarar como testigos a los dos anteriores ecónomos de la Diócesis para que aclaren los movimientos de las cuentas de las rentas de tierras de la capellanía de Vejer de la Frontera.
El polémico mandato del obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, que arrastra una veintena de despidos y varios desahucios, puede estar atravesando sus momentos más difíciles. Por un lado, el nuncio apostólico, embajador de la Santa Sede en España, ha declarado haber «tomado debida nota» de las denuncias que le han hecho llegar un grupo cristiano gaditano sobre la gestión «neoliberal» de monseñor Zornoza, «contraria al Evangelio». Por otro, un juzgado de Barbate ha llamado a declarar como testigos a los dos anteriores ecónomos de la diócesis para que aclaren la gestión de las rentas obtenidas con las tierras de capellanía de Vejer de la Frontera, antes en manos de la parroquia y ahora directamente del obispado.
De momento, los despidos de una veintena de trabajadores del obispado y Cáritas de Cádiz, los desahucios de longevos inquilinos de viviendas propiedad de la diócesis y la defenestración del sacerdote que ha abanderado la lucha contra la gestión del obispo Rafael Zornoza Boy se encuentran ya sobre la mesa del nuncio nombrado por el Papa Francisco, Bernardito Cleopas Auza. Aunque, para ello, el Grupo Cristiano de Reflexión-Acción de Cádiz ha tenido que enviarle a lo largo de un año hasta tres escritos, suscritos por unas 300 personas, para que el embajador de la Santa Sede haya atendido finalmente sus demandas. En una carta fechada el pasado 7 de junio, Bernardito Auza refiere el «acuse de recibo» de esas comunicaciones y asegura que «se ha tomado la debida nota y se ha prestado la debida atención a todo cuanto en ellas se significa».
El Ayuntamiento de Náquera quiere recuperar la propiedad exclusiva de la ermita de San Francisco de Asís que ahora comparte con la Iglesia. Para ello, ha remitido un escrito al Registro de la Propiedad de Massamagrell en el que solicita que corrija el error que provoca que el edificio sufriera una doble inmatriculación (la primera a favor del municipio y la segunda a favor de la Iglesia).
El propio alcalde del municipio, Damián Ibáñez, ha señalado que éste es el primer paso que desean dar para que el histórico edificio, alzado hace un siglo, sea de exclusiva propiedad municipal. En el caso de que la Iglesia no acepte la corrección de este error, el primer edil ha advertido de que tomarán la vía judicial, aunque no sin antes, ha remarcado, explorar hasta el final el camino del diálogo.
Algunas de las propiedades fueron vendidas a las propias administraciones locales, como la casa y el salón parroquial que adquirió el consistorio de Ollauri, en La Rioja
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Juan José Omella. EP
En la lista figuran huertos o terrenos dedicados al cultivo de la oliva o la vid, así como viviendas unifamiliares y hasta algún almacén
Los trabajos realizados en el marco de la Comisión de Inmatriculaciones entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal han puesto de manifiesto parte de la intensa actividad comercial de la Iglesia Católica. Solo en las dos últimas décadas, la institución ha vendido más de un centenar de propiedades de las que inscribió a su nombre en base a un esquema jurídico que tiene su raíz en plena dictadura. En el listado de propiedades de las que se ha deshecho hay de todo. Desde edificios hasta huertos, pasando por viñas, olivares, templos o dependencias complementarias. Por el momento, se desconoce la tajada económica que sacó de todas estas ventas.
«Un privilegio, que puede atentar a los principios constitucionales»
«Considero que el artículo 206 de la Ley Hipotecaria, en la referencia a la Iglesia no es constitucional»
El notario Ángel Aznárez
Rescatamos parte de una entrevista de 2011 al notario asturiano Ángel Aznárez en la que responde, entre otras cuestiones (entrevista completa) a una serie de preguntas relacionadas con las inmatriculaciones de la iglesia católica, algunas de las cuales aún resultan esclarecedoras.
La entrevista está realizada antes de que un reforma de la Ley Hipotecaria de 2015 acabara con la posibilidad de que la iglesia católica, con la única certificación del obispo, inmatriculara centros de culto. Desde 1946 podía poner a su nombre cualquier tipo de bienes excepción hecha con lo de culto, sería la reforma de 1998 de Aznar la que permitiría inscribir también centros de culto.
«Se oculta, por unos y por otros, que todo parte de la legislación hipotecaria de 1944 (Ley de Reforma de la Ley Hipotecaria, de 30 de diciembre de 1944) y 1946 (Decreto de 8 de febrero de 1946, por el que se aprueba la nueva redacción de la Ley Hipotecaria)»
Todos los diccionarios, al definir la mentira, la contraponen a la verdad: es mentira lo que no es verdad y punto. Más complicado es saber qué es una media mentira, pues mientras unos consideran que es una mentira enorme y gordísima, otros quitan importancia falsaria, calificándola de engaño leve. En verdad, todo es relativo, y la verdad también, pues como escribió Joseph Roth en Años de hotel “lo que a unos parece verdad, otros lo consideran mentira. Que quede claro por si acaso.
El Gobierno ha entregado este jueves, 27 de enero, un listado de todos los bienes inmatriculados por la Iglesia católica en España, y que la institución señala que no soy suyos. De esta forma, las localidades disponen de información detallada de aquellos elementos y construcciones que se atribuyen a la Iglesia de forma errónea, y que deben ser restituidos a sus legítimos dueños. En total, el Gobierno estima que hay 1.000 bienes indebidamente catalogados, de los que 41 se encuentran en Aragón.
La provincia de Teruel es la que presenta un mayor número de estos bienes inmatriculados, y suma 28, según el documento facilitado por el Gobierno. Le sigue la provincia oscense, donde hay 13 bienes. En el caso de Zaragoza, el listado oficial no incluye ningún elemento inmatriculado por la Iglesia.
Listado de los bienes afectados en la provincia de Huesca. En todos ellos constan otros titulares:
Campo de secano en partida lápida en Arrés. Obispado de Jaca, figura como no perteneciente a la diócesis.
Solar en Piedrafita de Jaca, Obispado de Jaca. Se detecta un error de inscripción de la propiedad.
Campo-casa en las Peñas de Riglos, Obispado de Jaca y Obispado de Huesca. Fue vendido en 2000
Dos fincas de pastos denominadas fincas parroquiales en Ordovés, Obispado de Jaca y Obispado de Huesca. Aquí el error de inscripción se produjo en 2017.
Finca pastos denominada finca parroquial en Aguascaldas, Obispado de Barbastro-Mozón. Había sido vendida.
Casa en calle Mayor,3 en Estopiñán del Castillo, Parroquia de Estopiñán. Está cedida al Ayuntamiento y no es del Obispado.
Casa parroquial en Hoz de Barbastro, Obispado de Barbastro-Monzón. Fue vendida.
Casa parroquial en Perarrúa, Obispado de Barbastro-Monzón. Fue vendida.
Cultivo agrario: pastos en la en la partida El Llano en Puyarruego, Obispado de Barbastro-Monzón. Vendida
Local parroquial en Roda de Isábena, Obispado de Barbastro-Monzón. Errónea inscripción de la propiedad, unido a otra finca y cancelado.
Cultivo agrario: Pastos sita en el Paraje o Partida Esponas en Serrate, Obispado de Barbastro-Monzón. Vendido
Casa, Abadía y patio en Serrate, Obispado de Barbastro-Monzón. Cedidas al Ayuntamiento.
Listado de los bienes incluidos en el listado que se hallan en la provincia de Teruel:
Convento Iglesia parroquia Santos Mártires, diócesis de Teruel y Albarracín. Aquí consta como titulares los Franciscanos Frailes Menores.
Solar, diócesis de Teruel y Albarracín. Aquí figura como titular la Congregación Hermanas Franciscanas de la Inmaculada.
En el siguiente sublistado aparece una serie de bienes en los que faltan datos para identificar su titularidad:
Campo de secano junto al cementerio de Santa María en Albarracín,Parroquia de Santa María y Santiago de Albarracín.
Finca rústica en Castellote, Parroquia de San Miguel Arcángel
Parcela Rústica de concentración parcelaria a cereal secano, polígono 47 parcela 21 en Mezquita de Jarque,Parroquía de Mezquita de Jarque.
Dos garajes en Teruel, diócesis de Teruel y Albarracín.
Un garaje en Teruel, Parroquia de Villaspesa.
Tres fincas urbanas en Teruel, diócesis de Teruel y Albarracín.
Un templo en Teruel, diócesis de Teruel y Albarracín
Un trastero en Teruel, Parroquia de Villaspesa.
Una vivienda en Teruel, Parroquia de Villaspesa.
El siguiente apartado es de los bienes que figuran como no inmatriculados:
Finca rústica de regadío en Dos Torres de Mercader, Parroquia San Abdón y Senén 100% nuda propiedad.
Tres fincas rústicas en Dos Torres de Mercader, Parroquia San Abdón y Senén 100% nuda propiedad.
Edificio corral y pajar en Dos Torres de Mercader, Parroquia San Abdón y Senén 100% nuda propiedad.
Dos eras de trillar en Dos Torres de Mercader, Parroquia San Abdón y Senén 100% nuda propiedad.
Casa Parroquial, garaje y almacén en La Iglesuela del Cid, diócesis Teruel y Albarracín.
A continuación, listado de bienes en los que se detectan diversos errores:
Ermita Virgen de los Desamparados en Albejuela, Parroquia de Albejuela. Está destruida.
Finca rústica en Molinos, Parroquia de Molinos. No existe
Ermita en Sero, Parroquia de Santa María Magdalena. Quedan ruinas.
Y grupo de bienes en los que aparecen otros titulares:
Huerto de la casa parroquial de Griegos, Iglesia parroquial de Griegos. Vendido
Edificio de dos plantas en Saldón, Ayuntamiento de Saldón. Vendido al Ayuntamiento
Ermita Villanueva del Rebollar de la Sierra (cancelada inscripción actualmente), Parroquia de San Cristóbal de Villanueva del Rebollar. Cancelada su inscripción.
Acuerdo para devolver mil bienes
El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, ha entregado este jueves 27 de enero el listado de bienes inmatriculados por la Iglesia católica en España, al presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Caballero.
La entrega del listado de bienes inmatriculados por la Iglesia católica en España a la FEMP se produce unos días después de la reunión que mantuvieron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan José Omella.
En este encuentro, según el Gobierno, llegaron a un acuerdo por el que se reconoce que hay 1.000 bienes indebidamente inmatriculados, mientras que la Iglesia asegura que entregó al Ejecutivo un informe con 1.000 registros erróneos, es decir, bienes atribuidos por error a la institución eclesiástica, pero que no son suyos y que, por tanto, no puede devolver.
Bolaños, tras su reunión de este jueves con el presidente de la FEMP, ha remarcado su intención de «poner esos bienes a disposición de los ayuntamientos para que sus legítimos titulares, los propios ayuntamientos o terceros puedan recuperarlos».
Así mismo, según la nota conjunta difundida por el Ministerio de Presidencia y la Conferencia Episcopal Española, la Iglesia «manifiesta su compromiso de colaboración a fin de facilitar tales procesos».
El Obispado de Tenerife no sabe dónde están una iglesia, una ermita y un calvario que tiene registrados a su nombre en La Laguna. Atlántico Hoy ha tenido acceso al informe sobre bienes inmatriculados por la Conferencia Episcopal Española (CEE) entre 1998 y 2015 y ha comprobado que existen tres construcciones en la ciudad -la más afectada por los registros con déficit de información- cuya localización se desconoce.
El reconocimiento por parte de la Iglesia de una mínima parte de las inmatriculaciones pone sobre la mesa varios debates, pero, sobre todo, repite una evidencia: el inmenso poder que continúa teniendo la jerarquía católica en España.
El encuentro entre Pedro Sánchez y el presidente de la Conferencia Episcopal. Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo
“Tómelo como una corrección de quien siendo su alcalde no está bajo la autoridad de su ilustrísima”, le dijo Julio Anguita al que fuera obispo de Córdoba José Antonio Infantes Florido a propósito de una decisión municipal con la que la Iglesia no estaba de acuerdo. “Usted no es mi obispo, pero yo sí soy su alcalde”, fue traducido después. Y esa frase del histórico dirigente es la que recupera hoy, muchos años después, el profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba Antonio Manuel Rodríguez a propósito del reciente “acuerdo” entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal a cuenta de las inmatriculaciones de la Iglesia: “Eso es lo que tendría que decir Pedro Sánchez: ustedes no son mis obispos, pero yo sí soy su presidente”.
El reconocimiento por parte de la Iglesia de una mínima parte de inmuebles que no le pertenecen vuelve a poner sobre la mesa varios debates, pero, sobre todo, repite una evidencia constatable a diario –solo hay que mirar las aulas– en muchos ámbitos: el inmenso poder que continúa teniendo la jerarquía católica en España. “El Gobierno está negociando con algo que no puede negociar. Es una negociación bilateral Iglesia-Estado sobre algo que no se puede negociar. Ese es el punto de partida, que es gravísimo. Desde 1978, las inmatriculaciones son nulas por inconstitucionales; es algo que todo el mundo tiene que entender y tenemos que hacer un esfuerzo pedagógico. No hubo una norma expresa para derogar esa ley, pero las leyes que van contra la Constitución son nulas. Imagina que siguiera habiendo una norma que prohíbe matricularse a las mujeres en la Universidad sin el consentimiento de los maridos. Sería inconstitucional desde 1978. Antes de ese año, la Iglesia podría ser una Administración pública y los obispos, funcionarios públicos, pero desde el 78 no. Por tanto, la nulidad y la inconstitucionalidad no se negocian”, explica Rodríguez.
El pie de foto que acompaña a una de las imágenes del pasado 24 de enero difundidas por el Gobierno dice lo siguiente: “El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado del ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, ha mantenido una reunión con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Juan José Omella, en la que han celebrado el acuerdo alcanzado en el marco de la Comisión de Inmatriculaciones”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su reunión con el presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella. Foto: Pool Moncla / Fernando Calvo
Rodríguez destaca, además, el simbolismo que encierra el lugar de ese encuentro: “Esto se tiene que hacer en el Congreso. El interlocutor debe ser el Congreso, no el supuesto ladrón. Porque no solo no se negocia, es que ¿qué hace el presidente del Gobierno negociando en la sede de la Iglesia?”. Según la nota de prensa de Moncloa, del listado de 34.961 fincas inmatriculadas desde el 1 de enero de 1998 a 2015, la Iglesia considera que un millar aproximado de bienes pertenecen a un tercero o no le consta su titularidad sobre el mismo. “La previsión –añade el texto– es que el Gobierno ponga en conocimiento de las entidades locales y de los registros esta información y se puedan, de este modo, iniciar los procesos de regularización que, en su caso, pudieran corresponder. A estos efectos, la Iglesia manifiesta su compromiso de colaboración a fin de facilitar tales procesos”. En esos inmuebles no entran ni la Giralda, ni la mezquita de Córdoba ni tantos otros bienes que la Coordinadora Estatal Recuperando calcula en 100.000. “Es la mayor estafa inmobiliaria de la historia”, denuncia Rodríguez.
El profesor incide también en lo que considera un incumplimiento expreso de la palabra dada en el debate de investidura, en el acuerdo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos y en los programas electorales de ambos partidos: “Porque la acción de gobierno es conjunta y la responsabilidad también. No vale esta oposición de Twitter y pancarta. Me preocupa mucho esta estrategia del PSOE con la connivencia de su socio de gobierno de intentar resolver las situaciones en falso y situar la lucha en una situación marginal. Pasa con la vivienda, con la memoria, con las inmatriculaciones…”.
Lo que decía el acuerdo de coalición, en el punto 5.11, era exactamente esto: “Haremos las modificaciones legislativas oportunas para facilitar la recuperación de los bienes inmatriculados indebidamente por la Iglesia basadas en el privilegio de inscribir en el Registro de la Propiedad bienes a partir de simples declaraciones de sus propios miembros”. “Lo que se dijo fue legislar, no negociar. Y, para colmo, como digo, la negociación se produce en la sede de la Conferencia Episcopal, que es un símbolo que recuerda al deterioro del imperio romano, cuando el poder estaba en la Iglesia y no en el emperador”, afirma Rodríguez. Desde la coordinadora, que lleva años denunciando y haciendo públicas las inmatriculaciones, temían que este conflicto pudiera acabar así, en un acuerdo que «oculta la verdadera dimensión» del problema: “Está claro que la intención del acuerdo es zanjar el asunto, que sea un fuego de artificio durante unas semanas y que desaparezca”.
Del listado de inmatriculaciones a la Ley de Patrimonio
Rodríguez analiza una serie de hechos ocurridos en los últimos tiempos: “Una de las claves de este trampantojo tiene que ver con una cláusula en la reforma de la Ley de Patrimonio Histórico, que decía que los bienes no pueden salir de la esfera de la Iglesia o, si no, pertenecen al Estado. Es decir, con ello, se le estaba diciendo a la Iglesia que no podía especular con esos bienes. ¿Y qué ha pasado? Pues que se paró la ley y se destituyó al ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes. Uribes, además, era el secretario de laicidad del PSOE. En resumen, el que fuera secretario de laicidad del PSOE acaba siendo el ministro de Cultura, hace una reforma de la Ley de Patrimonio gris, neutra, no valiente, que da un pasito minúsculo y le cuesta el cargo y la paralización de la ley”. Y tampoco está ya la vicepresidenta Carmen Calvo, quien hace un año presentó el listado. “No es casualidad que ahora esté Bolaños y no Calvo; y que esté Iceta y no Uribes. Incluso se destituyó a la que era ministra de Educación, Isabel Celaá. ¿Hasta dónde llega la mano tenebrosa del poder católico?”. Este miércoles, el BOE ha publicado el nombramiento de la exministra como embajadora de España ante la Santa Sede.
En Iglesia S.A, el periodista Ángel Munárriz analiza con detalle este devenir y las nuevas estrategias de la Iglesia para seguir acaparando poder, y muestra también los incumplimientos por parte del PSOE en esta materia. “El tinglado viene de una inercia de siglos. La democracia no lo ha desmontado del todo. Los gobiernos del PSOE, de inspiración republicana aunque muy pragmáticos, creyeron que el avance imparable de la secularización debilitaría a la Iglesia y acabaría emancipando totalmente a la política de su influjo. Se ha demostrado que, ante el debilitamiento del púlpito, la Iglesia se ha aferrado más que nunca al Estado. Estado e Iglesia ya no son todo uno, pero tampoco se ha logrado trazar una línea nítida en espacios como la educación, la representación simbólica y el dinero”, explicó en una entrevista con La Marea.
El profesor Rodríguez habla del “efecto boomerang” que ha tenido la proposición no de ley que lanzó el PSOE cuando gobernaba Rajoy: “Cuando pidió la lista de inmatriculaciones, puso como fecha 1998 para señalar a Aznar como el culpable. No, no, Aznar lo que hizo fue privatizar los templos de culto, que es muy grave, que lo hizo con opacidad, con un simple decreto, muy grave. Pero esa no es la causa del mal, la causa del mal es un privilegio franquista. El listado deberíamos tenerlo desde 1946. Lo tenemos en Navarra, en Catalunya, en Euskadi, en Baleares, en algunas ciudades como Córdoba… y vemos que, donde tenemos la lista completa, casi doblan los bienes antes de 1998 que después. Yo pregunto: ¿por qué no podemos conocer la magnitud del escándalo? Es un deber de transparencia del Gobierno y también de la Iglesia. No estamos preguntando por su patrimonio, que es inmensamente mayor, sino por lo que se ha apropiado de manera inconstitucional y que supone el 80% del patrimonio público. Al final, la solución es un trampantojo que supone que devuelve 1.000 para quedarse con 99.000 con eufemismos. No son 35.000 ni la culpa la tuvo Aznar; son 100.000 y esto es un privilegio franquista”.
En este contexto, Rodríguez muestra también preocupación por la “enorme desafección de la ciudadanía con lo que siempre fue suyo”. “En otros países –reflexiona– se tiene muy claro que los símbolos patrimoniales son de todos y de todas. Notre Dame es del Estado, pero los franceses la sienten suya; la catedral de Lisboa es del Estado, pero los portugueses la sienten suya. Lo que pasa en España es una anomalía. La Giralda, por ejemplo, es un símbolo de Sevilla, y ahora mismo es de la Iglesia, como si fuera un garaje que tiene a su nombre. No nos damos cuenta de que hemos perdido más del 80% del patrimonio histórico”.
Y no es una cuestión de izquierda, avisa Rodríguez: “Aquí en España tenemos una carencia de una derecha laica, republicana y federal; la derecha es nacionalcatólica. Y si la sociedad se derechiza, también es nacionalcatólica. La mayoría no concibe esto como un problema, no lo conoce, es un tema complejo de explicar, y eso no ocurría en los albores de la II República o en los albores de la desamortización. Tenían hambre pero sabían que el cura era el más gordo del pueblo. Esto no es un discurso de izquierda, no es anticlerical; es un discurso en defensa de la legalidad constitucional y de defensa del dominio público. Y por eso el Gobierno se siente débil«. En Navarra –concluye a modo de ejemplo– se pide el listado completo porque está detrás la plataforma de Navarra, que es municipalista: “Y no es lo mismo sentir el aliento de todos los ayuntamientos a no tener a nadie detrás. El Gobierno no se atreve”.
Todas las operaciones de registro de bienes con base exclusivamente en la firma del obispo de la diócesis correspondiente tienen que ser consideradas nulas de pleno derecho. El Estado no tiene que negociar con la Iglesia católica respecto a qué debe hacerse con tales bienes.
Como el lector habrá advertido, el título del artículo no es mío, sino de Raúl Rejón, que detalló este pasado martes cómo el Gobierno de José María Aznar, mediante el Real Decreto 1867/1998 por el que se modifican determinados artículos del Reglamento hipotecario, habilitó a la Iglesia católica para registrar inmuebles con la sola firma del obispo de la diócesis como prueba de su propiedad.