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Jugarse el tipo por salvar el patrimonio en plena dictadura

La última investigación de los profesores María José Martínez Ruiz y José Miguel Merino de Cáceres, recientemente fallecido, pone en valor las voces críticas contra la operación de traslado a Nueva York del ábside segoviano de Fuentidueña en 1958

Los arquitectos César Cort Botí y Leopoldo Torres Balbás

“El académico que suscribe disiente del acuerdo tomado por mayoría de votos para autorizar el traslado del monumento y formula este voto particular para no tener remordimiento alguno de conciencia, si alguna vez llegase a contemplar esta obra de arte en tierra extraña”. Tal afirmación podría hoy pasar desapercibida entre las toneladas de información que circulan por la red. Hacerlo en 1957, en plena dictadura, cuando el régimen ya veía clara la decisión de enviar la cabecera de una iglesia románica al museo The Cloisters, en Nueva York, cambia sensiblemente el contexto. En el debate en el que la Real Academia de Bellas Artes dio su placet al Gobierno de Franco, el arquitecto valenciano César Cort Botí no solo contradijo a la mayoría de sus colegas, sino que formuló un durísimo voto particular. Aun así, el ábside de Fuentidueña acabó viajando en 1958 a “tierra extraña”, como temía Cort, quien tuvo que acudir, como había prometido en el documento, a los versos de Quevedo: “Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, hoy desmoronados”.

José María Sadia, eldiario.es / 12 octubre 2023

La Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla traslada nuestras demandas a diputados del PSOE

La Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla nos hace llegar la siguiente Nota:

«Hoy, la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla nos hemos reunido con la diputada Trinidad Argota Castro y el Secretario Provincial de Cultura, Antonio Marín Luque del PSOE de Sevilla, y le hemos expuesto nuestras demandas. La diputada se ha comprometido a trasladarlo al grupo parlamentario socialista para su consideración en el futuro gobierno de progreso.»

A las demandas ya habituales de la Coordinadora RECUPERANDO en que está integrada esta Plataforma, se suman algunas más específicas de Sevilla. Pueden leerse completas en este enlace.

 

Las inmatriculaciones de la iglesia se cuestionan en Cataluña

La comparecencia e intervenciones de Joan Casajoana y de Dino Di Nella (Unió de Pagesos) ante la Comisión de Justicia del Parlamento catalán, ha resultado tener un eco mediático considerable.

Así, ha vuelto a ponerse de manifiesto la irregularidad de las inmatriculaciones realizadas por la iglesia católica al amparo de una simple certificación eclesiástica.

Conocer, como primera medida, el total de lo inmatriculado es una demanda de simple transparencia democrática.

Podéis ver aquí un recopilatorio de lo aparecido en prensa

Y aquí la grabación de la comparecencia (de 1h:47m a 2h:46m)

La plataforma del Patio de los Naranjos de Sevilla reanuda sus concentraciones en demanda de recuperar su libre acceso

La plataforma de Sevilla contraria a la inmatriculación de bienes acometida a su favor por la Iglesia Católica entre 1998 y 2015 y la asociación Ben Baso de profesores para la difusión del patrimonio histórico han celebrado este jueves una nueva concentración, en demanda de que el Patio de los Naranjos de la Catedral hispalense recupere su función de espacio de pleno acceso público, tras haber sido «privatizado de facto» como «parte de la visita de pago» al templo, declarado Patrimonio Mundial en 1987.

Concentración de la plataforma a los pies de la Catedral – EDUARDO LÓPEZ

Europa Press Andalucía, Sevilla, 21 septiembre 2023

Los colectivos recuerdan que reclaman «la devolución del Patio de los Naranjos al común, es decir al pueblo de Sevilla, aunque pueda continuar cedido en usufructo al Cabildo» de la Catedral, para que el Patio de los Naranjos pueda «volver a ser patrimonio de todos».

Según los conservacionistas, «desde su construcción como patio de abluciones de la mezquita aljama de la Sevilla almohade en el siglo XII, hasta su transformación en claustro de la Catedral cristiana un siglo más tarde, el Patio de los Naranjos siempre había tenido sus puertas abiertas a lo largo del día hasta el anochecer, estableciéndose un flujo constante de comunicación de todo tipo entre la ciudad y el espacio del patio».

Fue en 1992, año de la exposición universal celebrada en Sevilla, cuando este espacio fue «privatizado de facto», pues «se cerró el acceso gratuito al Patio de los Naranjos, manteniéndose desde entonces como parte de la visita de pago al conjunto catedralicio y desvirtuando su disfrute y uso secular, al convertir sus puertas en acceso exclusivo de grupos turísticos y salida de los mismos».

El cuadro de tarifas de la Catedral, eso sí, especifica que la visita al recinto es gratuita para «naturales o residentes en la Archidiócesis de Sevilla, menores de hasta 13 años acompañados por un adulto, discapacitados a partir del 65 por ciento y un acompañante en caso de necesitarlo y desempleados nacionales»; pero siempre «acreditándolo mediante documento oficial» en el correspondiente control de acceso del monumento.