Por más que el conjunto de monumentos que la UNESCO reconoció hace ahora 40 años como Patrimonio Mundial figuren en el organismo internacional como los monumentos «del Reino de Asturias», tal y como recalca el arquitecto Fernando Nanclares, la práctica totalidad de estos edificios, con la excepción de Foncalada, son de su propiedad. Eso significa que la Iglesia se encarga en exclusiva de su explotación turística, un aspecto donde algunos expertos ven uno de los puntos críticos de la gestión de este patrimonio.
Cuatro décadas después de su inscripción en la UNESCO, cuentan con una investigación suficiente aunque falta de proyección y una gestión precaria pendiente de un gran plan de acción
San Miguel de Lillo, al fondo, con la placa que recuerda la declaración de la UNESCO en primer término. / Mario Canteli / LNE
Botella medio llena o medio vacía, lo mejor que se puede decir después de haberse celebrado el 40 aniversario de la declaración de la UNESCO que ingresó al Prerrománico asturiano en el selecto club del Patrimonio Mundial, es que los edificios siguen en pie. «No es un momento malo, los monumentos se conservan y aunque hay todavía dificultades para interpretar su significado, no hay que preocuparse mucho por ellos. Todo lo demás está un poco a medias», resume el arquitecto Fernando Nanclares, que junto con Antón Capitel firmó en 2006 un Plan Director del Prerrománico que nunca llegó a aprobarse. El cumpleaños UNESCO de Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, Santa Cristina de Lena, Foncalada, San Julián de los Prados y la Cámara Santa -por citar en orden los bienes que estrictamente están reconocidos en el dossier 312bis de la organización de Naciones Unidas para la Cultura- tiene, efectivamente, cierto sabor agridulce. En los últimos años, coinciden los especialistas, se ha avanzado en casi todos los aspectos de conservación, gestión y difusión de este patrimonio pero, al tiempo, matizan muchas voces, ese avance ha sido tímido en recursos y objetivos.
«No cambiará nada en el funcionamiento diario del recinte», dice el deán, dando por sentado que la Iglesia seguirá gestionando el Jardín de los Reyes Caudillos, aunque se reconozca la titularidad del Ayuntamiento
«No cambia nada», dice el deán, dando por sentado que la Iglesia seguirá gestionando el espacio aunque se reconozca la titularidad del Ayuntamiento.
El Jardín de los Reyes Caudillos es propiedad del Ayuntamiento de Oviedo. Esa es la rotunda conclusión de un informe técnico del servicio de Gestión del Patrimonio Municipal emitido en abril de 2025. El documento ha servido de base a la junta de gobierno para aprobar este mes abrir un expediente de investigación sobre la titularidad del espacio situado entre la Catedral y Las Pelayas. El expediente sigue la estela de otro idéntico abierto en 2013 que caducó sin llegar a ser culminado y busca aclarar definitivamente la titularidad de una zona verde y monumental cuya apertura es gestionada por el Cabildo.
Pese a la contundencia administrativa, el deán de la Catedral, Benito Gallego, ha querido rebajar cualquier atisbo de tensión. Gallego corrobora que el expediente está efectivamente en marcha, pero rechaza que este proceso suponga fricción alguna en las relaciones entre la Iglesia y el Consistorio. «No hay nada que cambie el funcionamiento diario», apunta el deán, quien recuerda que los jardines seguirán abriendo sus puertas «en el mismo horario de la Catedral» para compaginar el disfrute de los turistas con el cuidado de este espacio que sirve de acceso a la capilla.
A raíz de la publicación del libro «El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro»RPTA Asturias entrevista a Antonio Manuel Rodríguez y a Aristóteles Moreno, sus autores y compañeros de RECUPERANDO, en su programa «La buena tarde» .
La coordinadora Recuperando denuncia «la ocultación sistemática» de datos por parte del Gobierno central. Rafael Cofiño, diputado por Asturias de Sumar, se ha comprometido a reclamar información detallada en la Cámara Baja. En Asturias se han contabilizado hasta la fecha 1.350 inscripciones «de patrimonio público que debe recuperarse»
El diputado Rafael Cofiño, en primer término, y José María Rosell, tras la reunión sobre las inmatriculaciones de la Iglesia Católica. J. Simal
Representantes de la coordinadora estatal Recuperando, de Asturias Laica y del Grupo de Inmatriculaciones de la región se reunían este miércoles con el diputado Rafael Cofiño, del grupo parlamentario de Sumar, para transmitirle su «indignación» por «la ocultación sistemática» de información «esencial» sobre las inmatriculaciones de la Iglesia Católica. Pese a disponer desde 2018 de un informe oficial del Colegio de Registradores, que contiene datos imprescindibles para la identificación y verificación de bienes, «el Gobierno sigue denegándonos una parte de los datos», denunciaba José María Rosell tras la reunión.
El arzobispado de Oviedo sigue insistiendo en presentar proyectos de intervención en el entorno del Naranco, a menos de 100 metros de donde se ubica Santa María del Naranco – Palacio de Ramiro I. Todo este entorno arquitectónico y natural tiene la catalogación de Bien de Interés Cultural y de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Intervenciones como las que propone el arzobispado pueden poner en peligro estos reconocimientos.
Por ello, y para recordar que el prerrománico asturiano, construido por reyes asturianos y restaurado desde siempre con ingentes cantidades de dinero público desde las administraciones central y autonómica, pertenece a todo el pueblo asturiano, hemos elaborado la siguiente Nota de Prensa tras mantener una primera reunión con el Grupo Municipal de IU en el Ayuntamiento de Oviedo.
Nota de Prensa: 26/08/2025
Sobre el Proyecto del arzobispado de Oviedo de construir un «Centro de visitantes del prerrománico» en Santa María del Naranco – Palacio de Ramiro I
• El prerrománico asturiano pertenece a todo el pueblo asturiano y tiene que ser considerado como bien de dominio público
• El proyecto presentado por el arzobispado de remodelación del entorno, a menos de 100 metros del edificio, altera significativamente el entorno y puede poner en peligro la calificación de Bien Patrimonio de la Humanidad otorgada por la UNESCO
El colectivo Grupo de Inmatriculaciones de Asturias, junto a Asturias Laica, integrantes de la coordinadora estatal RECUPERANDO, nos hemos reunido esta mañana con el Grupo Municipal de IU del Ayuntamiento de Oviedo para comentar el proyecto del arzobispado de Oviedo de construir un «Centro de visitantes del Prerrománico» en el Naranco.
José Antonio, Alonso y José María Rosell reunidos con Gaspar LLamazares (GM IU)
En primer lugar hemos transmitido al Grupo Municipal IU nuestra preocupación por la presunción de que la titularidad del prerrománico asturiano corresponda a la Iglesia.
La casa rectoral del Naranco, un edificio en avanzado estado de ruina propiedad de la Iglesia a unos pocos cientos de metros de Santa María y San Miguel de Lillo, en Oviedo, ha vuelto a sufrir un nuevo varapalo. En esta ocasión, el área de Licencias Urbanísticas del Ayuntamiento ha denegado al Arzobispado la licencia solicitada para convertir el inmueble en un ‘espacio de acogida y atención de visitantes de los monumentos del Prerrománico’, tal y como viene recogido en la documentación presentada al servicio, a la que ha tenido acceso EL COMERCIO. El Consistorio deja claro que la edificación se encuentra al margen de la normativa al estar en un supuesto de «fuera de ordenación» hasta que un hipotético plan especial regularice su situación, incluida en un ámbito de suelo no urbanizable destinado a zonas verdes y parque.
La visita guiada personalizada, permitirá conocer elementos del conjunto como el ‘Conventín’, el Monasterio de Santa María y su claustro abonando: entre una y cinco personas, 65 euros; a partir de seis y hasta un máximo de 15, diez euros adicionales por persona
Vista aérea del conjunto de Valdediós (monasterio y San Salvador de Valdediós, el «Conventín») / Fuente
Para no despistarnos: San Salvador de Valdediós, construido por Alfonso III en el siglo IX, es uno de los bienes culturales inscritos por el Arzobispado de Oviedo antes de que la reforma de Aznar abriera el registro de la propiedad privada por primera vez en la historia a los templos de culto; hasta entonces gracias a una ley franquista la iglesia podía registrar bienes inmuebles, sin más documentos que acreditara su propiedad, pero no lugares de culto. Y lo hizo con su única autocertificación eclesiástica y al amparo del artículo 206 de la Ley Hipotecaria, derogado por su presunta inconstitucionalidad.
Lo hizo además en 1993, -como se puede leer en la nota simple del registro-, cinco años antes de que el ex presidente José María Aznar reformara la norma para autorizar que accedieran al registro de la propiedad privada los templos de culto históricos, hasta ese momento considerados bienes comunes y, por tanto, fuera del comercio.
Dentro del conjunto de restos arqueológicos de época imperial en el entorno de Oviedo, se encuentran las evidencias que hacen referencia a una explotación agraria en el Naranco. La villa astur romana de Lillo no se ha conservado, al menos no se ha descubierto la ubicación exacta de los edificios que la componían, pero han quedado algunas pistas que nos permiten saber algo sobre ella. Vamos a conocerlos.
Palacio de Ramiro I en Santa María del Naranco. Posible lugar de la villa astur romana de Linium. / astures.es
Los terrenos que ocupa el campo santo son propiedad de un particular, al que el obispado se los vendió por casi 10 millones de pesetas, que se jubila a final de mes y que por el momento rechaza las ofertas del Ayuntamiento para hacerse con los terrenos.
Vecinos concentrados a las puertas del camposanto. Al fondo, en el centro, Rubén Andrés, durante su intervención. | L.N.E. / David Orihuela
El cementerio de la localidad de El Entrego (Asturias) presenta una singularidad que lo hace único en España. Es un camposanto privado, pero que no nació bajo esa concepción sino que fue vendido. Los tres mil nichos, en la situación actual, se levantan sobre terrenos de la sociedad La Solana Asturiana S.A., después de que ésta los adquiriese a la Iglesia en 1993, junto con la concesión de explotación del cementerio, por un precio alrededor de diez millones de pesetas (previamente la Iglesia había registrado como suyos –aquello de las inmatriculaciones– los tres terrenos que iba a vender).