Se preguntaba Máximo Gorki: “¿Existe Dios? Si crees en él, existe: si no crees en él, no existe”. Conforme a esta ecuación que comparto, la fe es la causa de la verdad, no su consecuencia. Y para un fundamentalista, la fe es la causa de toda la verdad, de la única verdad, hasta el punto de convertirse en un ciego selectivo, incapaz de vez cualquier otra verdad que no sea la suya, la que su fe le dicta, por evidente que sea. Sirva como muestra de esta ceguera inducida por la fe, la de quienes se negaban a ver la valla en los alrededores de la Mezquita. Nadie podía ver los pasos de Semana Santa desde allí, menos estos visionarios que se negaban a ver la valla misma.

Paradigmamedia.org – Antonio Manuel Rodríguez, 14 abril, 2023


La confluencia urge a la aprobación de un Plan Director que proteja todo el conjunto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.





