El jueves pasado 2 de marzo asistí a la presentación del libro Los obispos de la Mezquita de Córdoba a cargo de su autor, Miguel Santiago Losada. La coordinadora Recuperando, la plataforma ciudadana que lucha por la recuperación del patrimonio público sustraído por la iglesia Católica mediante las inmatriculaciones arbitrarias, había fijado la misma fecha para llevar a cabo concentraciones en denuncia del expolio perpetrado. A juzgar por la repercusión en prensa –francamente, marginal– y que no se puede decir sin faltar a la verdad que fuesen multitudinarias hay que reconocer que el tema que las justificaba no importa a mucha gente.

En el caso de quienes nos reunimos a las puertas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada con tal motivo, poco antes del inicio de la presentación referida, apenas contábamos con un par de decenas de personas, más o menos el mismo número de asistentes que en otras ocasiones en las que nos hemos manifestado por el mismo motivo. Nada diferente a lo habitual en los actos promovidos por el movimiento laicista de este país; ciertamente su causa no tiene el mismo tirón que las de otros colectivos que explotan la motivación con raíz en las pulsiones tribales o identitarias.
José María Agüera Lorente, nuevatribuna.es / 10 de marzo de 2023






