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Categoría: Andalucía

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Un informe municipal certificó en 1984 que la Plaza del Triunfo era propiedad del Ayuntamiento

Este periódico saca a la luz documentos oficiales que acreditaban que el solar, hoy en manos de la Iglesia, “pertenece al común de la ciudad”

Otro dictamen de los servicios jurídicos rebatió en 2014 la titularidad pública y ahora el Obispado va a restringir la apertura del monumento en calidad de dueño.

A la izquierda, informe de la Comisión de Urbanismo que certifica la «propiedad municipal» de la Plaza del Triunfo en 1984. A la derecha, oficio enviado al obispo días después informando de que el «monumento propiedad municipal» erigido a San Rafael iba a ser restaurado

Aristóteles Moreno, Córdoba Hoy | 25 marzo 2026

El 7 de marzo de 1984, el aparejador municipal envió un oficio al alcalde de Córdoba con número de entrada 9978. El técnico alertaba al regidor del “visible desplome” del monumento del Triunfo de San Rafael junto a la Mezquita Catedral y advirtió que podría “ser peligroso en caso de derrumbamiento”. El funcionario local proponía su inmediata reparación pero, antes de su intervención, sugería la conveniencia de elaborar un informe sobre su propiedad.

Ocho meses después, el 8 de noviembre de ese mismo año, el jefe de sección de Servicios Internos redactó un nuevo informe de tres páginas, que obra en poder de Cordópolis. El documento analiza el estado físico del Triunfo y en el punto tercero afirma: “El funcionario que informa estima que el referido monumento es de propiedad municipal”. A continuación desgrana un hilo histórico con datos que corroboran su declaración.

La Iglesia de Córdoba pone horario de apertura y cierre al Triunfo de San Rafael junto a la Mezquita que inmatriculó en 2011

El acceso se hace a través de una verja que se cerrará cada día a partir de las 18:00 y que no se volverá a abrir hasta las 9:00 de la mañana

Triunfo de San Rafael

Alfonso Alba, cordópolis | 18 marzo 2026

Hasta hace unos 15 años, el extinto Consorcio de Turismo, del Ayuntamiento de Córdoba, tenía las llaves de la reja del Triunfo de San Rafael junto a la Puerta del Puente y la Mezquita Catedral. Un trabajador era el encargado de abrir y cerrar la zona por la mañana y por las noches. El Consistorio también daba permisos de ocupación pública y cedía esas llaves a hermandades o la Federación de Peñas para que hiciesen en el interior del Triunfo de San Rafael diversas actividades, como encuentros de convivencia o cruces de mayo.

Pero el 8 de abril de 2011, el Obispado de Córdoba acudió al Registro de la Propiedad y aprovechando el resquicio que dejaba la Ley Hipotecaria reformada por el Gobierno de Aznar que daba poder a la iglesia para poner bienes a su nombre, decidió inscribir para sí mismo este espacio. En 2014, este periódico desveló que el Triunfo de San Rafael ya no era del Ayuntamiento, sino que la Iglesia lo había inmatriculado. A pesar de que se solicitaron informes municipales y se intentó pleitear, el Ayuntamiento no ha logrado volver a disponer de las llaves del Triunfo de San Rafael.

Ahora, la titularidad y la gestión de este espacio, situado entre la Mezquita y el Puente Romano, es del Cabildo Catedral de Córdoba. Tanto que es esta institución eclesiástica la encargada de abrir y cerrar el monumento. Este miércoles, a través de sus redes sociales, anunciaron el horario que tendrá el acceso a un espacio que siempre ha estado poblado de turistas e incluso residentes de la zona: de 9:00 de la mañana a 18:00. También ha anunciado una obra de restauración, financiada con fondos propios y unos 100.000 euros de coste.

Una obra financiada por suscripción popular

Este Triunfo de San Rafael fue construido en el siglo XVIII, entre los años 1765 y 1781. Las obras fueron encargadas por el Cabildo Catedralicio sobre el solar de un antiguo hospital. Por problemas presupuestarios las obras estuvieron varios años suspendidas hasta que se inició una suscripción popular que permitió acabarlas en 1781. El Cabildo Catedralicio de Córdoba no inmatriculó los 1.000 metros cuadrados hasta el pasado 8 de abril de 2011 y lo ha hecho aprovechando la reforma de la Ley Hipotecaria aprobada en el Gobierno de José María Aznar, según consta en la nota simple a la que ha accedido este periódico.

No obstante, el Ayuntamiento ha concedido hasta permisos municipales a la Federación de Peñas de Córdoba para la realización de distintas actividades en esos 1.000 metros cuadrados que según el Registro de la Propiedad son propiedad de la Iglesia. Además, y según han asegurado fuentes municipales a este periódico, las llaves del Triunfo están en poder del Consorcio de Turismo.

Además, el propio Ayuntamiento destinó fondos del Plan de Excelencia Turística a la restauración del monumento, según consta en la memoria del proyecto, a la que también ha accedido este medio. Así, a través de este Plan de Excelencia Turística, desarrollado hasta el año 2010 y financiado exclusivamente con fondos públicos (Gobierno, Junta y Ayuntamiento) se destinaron más de 150.000 euros a la restauración de bustos de la ciudad, entre los que se incluía el propio Triunfo de San Rafael de la Puerta del Puente.

Por otra parte, el Cabildo ha justificado, en su comunicación al Registro de la Propiedad, que el Triunfo de San Rafael está destinado “al culto católico, sagrado apostolado y ejercicio de la caridad”. Además, la nota simple asegura que la Iglesia está “exenta” del pago del Impuesto de Transmisiones tras la inscripción de este monumento.

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Los documentos históricos recogidos en un libro que hablan de la titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba

El historiador medievalista Jesús Padilla publica el análisis pormenorizado y estudio documental de archivos entre los siglos XIII y XVIII sobre la propiedad del monumento

Entrevista a Jesús Padilla por su libro ‘La titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba’ | Álex Gallegos

Carmen Reina, Cordópolis | 8 marzo 2026

Toda cosa sagrada, ó religiosa ó santa que es establecida á servicio de Dios non es en poder de ningunt home el señorío della, nin puede seer contada entre sus bienes: et manguer los clérigos las tengan en su poder, non han el señorío dellas, más tiénenlas, así como guardadores et servidores

Alfonso X

Esta cita literal de la Partida Tercera dentro del cuerpo normativo del reino con Alfonso X es uno de los documentos históricos recogidos y analizados para arrojar luz sobre la titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba en el nuevo libro del historiador medievalista Jesús Padilla, que acaba de publicar un análisis histórico pormenorizado de numerosas fuentes archivísticas, bibliográficas y documentales acerca de este asunto. Bajo el título La titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba se recoge así un compendio de documentos entre los siglos XIII y XVIII para ofrecer toda la información histórica disponible sobre el principal monumento de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad y envuelto desde hace años en la polémica de la inmatriculación que hizo la Iglesia de él.

“Este libro es un trabajo de investigación realizado a lo largo de tres años”, explica Padilla a Cordópolis sobre la tarea que ha supuesto desarrollar y publicar este trabajo, que ocupa más de 500 páginas y que estuvo “reposando” varios años “para alejarlo de polémicas”, en los tiempos en que la inmatriculación de la Mezquita Catedral estuvo más en el foco. Su objetivo no era evitar este tema sino, por el contrario, arrojar luz de una manera pausada y rigurosa con su aportación histórica como experto medievalista. Y sin agotar este tema y decantándose por “abordar las inmatriculaciones a nivel global” y no bien a bien, el autor sí espera con este libro ofrecer información precisa para comprender mejor el problema suscitado por la inmatriculación del monumento cordobés Patrimonio de la Humanidad.

Su estudio comprende el periodo que va desde la conquista de Córdoba por Fernando III y la consagración de la Mezquita aljama como iglesia por orden del monarca en 1236, hasta el traslado de los féretros de los reyes Fernando IV y Alfonso XI, enterrados en la Capilla Real de la Mezquita Catedral, a la Real Colegiata de San Hipólito en 1736. Y trata de analizar toda la información documental histórica disponible de este periodo para contrastar si existen documentos que avalen la propiedad del monumento.

“Yo me he centrado en una perspectiva de investigación y, aunque es un asunto (la inmatriculación de la Mezquita y su titularidad) que está muy presente, hay que tener una formación medieval y tener cuidado con juzgar la mentalidad medieval desde el siglo XXI”, advierte Padilla. “Me he alejado de la polémica para analizar desde la independencia y la libertad esta cuestión utilizando documentación de primera mano”.

Esa documentación de primera mano se dispone en el libro en tres grandes capítulos. El primero de ellos aborda la legislación medieval y lo que dice sobre la cuestión de la titularidad de la Mezquita Catedral. Y ahí entran documentos como el citado al inicio de esta información, Las Siete Partidas de Alfonso X, y otros como el Fuero Juzgo, el Fuero de Córdoba, el Fuero Real o las Ordenanzas Reales de Castilla, entre otros. Se trata así, de ofrecer “una panorámica legislativa general en la que se pudiera enmarcar jurídicamente el tema de la donación de la Mezquita aljama a la Iglesia Católica”, describe el autor.

Mientras, en un segundo capítulo del libro se analizan las crónicas originales de la época, como las crónicas fernandinas de Fernando III o las neoalfonsinas. En total, más de 40 crónicas y, en ellas, “he analizado los capítulos en relación a la conquista de Córdoba y la posesión de la Mezquita o la conversión de la Mezquita Aljama, primero, en iglesia y, posteriormente, en Mezquita Catedral”. En esas crónicas, el historiador advierte que “se encuentran distintas versiones” pero, en su trabajo, “analizo uno a uno los documentos, viéndolos literalmente” y certificando que “no se dice nada” concreto sobre la titularidad del monumento.

“El meollo de la cuestión”

El tercer capítulo de análisis se centra en hechos que a lo largo del periodo histórico que se ha estudiado “van a relacionar acontecimientos que vinculan la Mezquita Catedral con la Corona”. “Y ahí está el meollo de la cuestión”, asegura Padilla. Su análisis pasa por “ver si aparecen elementos que nos den idea de que hubo una donación de la Mezquita convertida en catedral a la Iglesia”, todo ello analizado desde la perspectiva medieval de la época para responder a la cuestión de si hubo algún documento, un privilegio real de donación del monumento.

Y para tener esa perspectiva, en sus conclusiones, el historiador recuerda que se trata de una época en la que “no había separación de poderes. En ese momento, la Iglesia y el Estado forman una diarquía, son dos poderes que, armoniosamente dirigen el mundo. Cada uno tiene sus funciones: el Estado, la Corona, defiende, protege… Fernando III tuvo su proyecto de conquistar territorios musulmanes y dar apoyo a la Iglesia, reconstruir diócesis y crear nuevas. Era el propio rey”, dice apuntando que la Corona y la Iglesia no estaban separadas. Y, dentro de ese apoyo, “el rey dota espléndidamente a la Mezquita Catedral” de Córdoba.

Una dotación económica que “a lo largo de la historia, la Corona y el Estado, como es su obligación, han mantenido para la Mezquita Catedral”, mientras “la Iglesia se encargaba del mantenimiento espiritual, de su misión religiosa”. Padilla apunta aquí una precisión sobre la propiedad: “Los textos medievales lo dicen claramente: lo que se da a Dios es de Dios, no hay hombre dueño de eso. La iglesia no tiene el señorío” sino que eran “servidores del templo”. Y sin separación entre Iglesia y Estado, sino una acción en paralelo, “no hubo documento” específico de donación de la propiedad de la Mezquita Catedral. Porque, en la época medieval, el templo era “propiedad de Dios y el clero eran los administradores y servidores”.

“Pero, a lo largo de la historia, hay distintas percepciones de lo que es la propiedad. El concepto va variando”. El historiador pone como ejemplo cuando se quería hacer una gran capilla, la Capilla Real, en el monumento y “se reconoce al obispo como propietario, pero es un error, porque el obispo es el administrador y, a la vez, también se reconoce como legítimo propietario a la Corona de la Capilla Real”.

“Para los cordobeses, la Mezquita ha sido siempre de los cordobeses. Pero si me preguntas, ahora es otra cosa”, dice en alusión al uso y apropiación del monumento por parte de la Iglesia actualmente. “El problema”, dice Padilla, podría haber quedado resuelto en la elaboración de la actual Constitución: “Se tenía que haber definido la propiedad de los templos, de las cosas sagradas”.

Y advierte que “mantener en permanente conflicto” la titularidad de la Mezquita Catedral “no es bueno ni para la Mezquita, ni para Córdoba, ni para la Iglesia, ni para nadie”. Por eso, aboga porque se produzca “una concordia, un concordato”, como solución de un asunto que está por resolver. “Hay que llegar a un acuerdo”. Y, desde su opinión personal, defiende que la Mezquita Catedral “debe seguir siendo un lugar de culto, no un museo exclusivamente, sino un edificio vivo”, lejos de convertirse en una mera explotación privada de negocio turístico.

El libro La titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba, publicado por Torres Editores, se presenta en un acto público el próximo martes 10 de marzo a las 19:00 en la Biblioteca Grupo Cántico, con el autor y la presentación del profesor de Derecho y escritor Antonio Manuel Rodríguez y el historiador y catedrático de Geografía e Historia Manuel García Parody.

La Cartuja de Jerez busca ampliar sus servicios con un negocio de hostelería

La intención es complementar así las visitas al monumento y diversificar los usos del monasterio

Imagen de una visita guiada a la Cartuja | Miguel Ángel González

Arantxa Cala,  Diario de Jerez | 27 febrero 2026

La Cartuja de Jerez sigue ampliando su ‘cartera de servicios’ al visitante y jerezanos y entre sus proyectos de futuro está «abrir un negocio de hostelería en el monumento complementario a las visitas». Así lo avanzan desde la gerencia del monasterio, Manuel Pareja, que señala que de esta forma «seguimos avanzando en la diversificación de usos del edificio».

«La mezquita de Córdoba no puede tener dueño, exactamente igual que las pirámides»

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno plantean en el libro ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia Católica’ la necesidad de impulsar una revolución «ciudadana».

Dos libros y una pregunta parlamentaria de Sumar abundan en la necesidad de abordar la recuperación para el común de monumentos patrimonio de la humanidad inmatriculados por la Iglesia.

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno | Público

Raúl Bocanegra, Público| 31 enero 2026

El prerrománico asturiano, la mezquita-catedral de Córdoba, la Giralda en Sevilla. Son ejemplos señeros de lo que supuso la inmatriculación —inscribir un bien por primera vez en el registro de la propiedad— que desde el año 1946, la Iglesia ha practicado en España. «Los bienes de esa naturaleza no pueden ser vendidos, no pueden ser hipotecados, no pueden ser embargados porque no tienen dueño, porque no son de nadie, exactamente igual que el Machu Picchu o que las pirámides de Giza. El que se inscribieran fue como consecuencia de la utilización de una norma inconstitucional», afirma a Público el escritor y profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba, Antonio Manuel Rodríguez, quien acaba de publicar junto al periodista e investigador Aristóteles Moreno el volumen El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia Católica (editorial Akal), que incluye una exhaustiva investigación sobre lo sucedido con la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los paradigmas de la operación eclesiástica con el patrimonio.

“¿La Mezquita se puede vender, hipotecar, embargar? No. Porque es un bien de dominio público”

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno ahondan en el escándalo de las inmatriculaciones de la Iglesia y la inacción del Estado para revertirlo, en un ensayo publicado por Akal.

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno, con un ejemplar del libro ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’, editado por Akal. CEDIDA

Olivia Carballar, lamarea.com | 31 enero 2026 

Llevan años investigando este asunto y llevan años dando el mismo argumento. “La que ha cambiado su versión varias veces ha sido la Iglesia”, dice Antonio Manuel Rodríguez, escritor, poeta, compositor, andaluz y tantas otras cosas bellas que compagina con su trabajo como profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba. Junto con el periodista Aristóteles Moreno, acaban de publicar El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal), un ensayo en el que explican de manera pedagógica, sin eufemismos, por qué estamos ante un escándalo y por qué debería importarnos. “La Iglesia dijo primero que la Mezquita era suya porque en el año 1236 se consagró. Nosotros le respondimos: ‘Perdona, pero es que la consagración no es una forma de adquirir el dominio’. No vaya a ser que mañana venga un cura a tu casa, la bendiga y la inscriba a su nombre”, explica con sorna Antonio Manuel.

El libro de dos andaluces que retrata un escándalo: por qué la Iglesia es la mayor propietaria de España

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno denuncian en ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’ la apropiación de monumentos históricos y bienes públicos, desde la Mezquita de Córdoba hasta ermitas y fincas

Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno, posando con el libro.

Francisco J. Jiménez, La Voz del Sur | 26 enero 2026

Un nuevo libro denuncia el que consideran uno de los mayores escándalos patrimoniales de la España contemporánea: el expolio de bienes públicos mediante las inmatriculaciones de la Iglesia católica.

La obra, titulada El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia, ha sido escrita por Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina, y examina cómo la jerarquía eclesiástica se convirtió en el mayor propietario inmobiliario del país.

Los autores plantean interrogantes sobre la facilidad con la que monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, como la Mezquita de Córdoba, pasaron a manos privadas con un simple sello, sin tributar impuestos, amparándose en normativas heredadas del franquismo y reformadas en 1998 durante el gobierno de José María Aznar.

Un libro aporta nuevos datos sobre la titularidad de la Mezquita de Córdoba

La editorial Akal saca a la venta el lunes un exhaustivo trabajo de investigación firmado por el jurista Antonio Manuel Rodríguez y el periodista Aristóteles Moreno, colaborador de ‘Cordópolis’

‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’ analiza en profundidad la controvertida privatización del inmenso legado histórico español así como de miles de cementerios, plazas, fincas y bienes comunales

A la izquierda, portada del libro. A la derecha, fotografía de la Mezquita de Córdoba, tomada por J. Laurent en la segundad mitad del siglo XIX

Redacción Cordópolis, 17 enero 2026

“La Mezquita de Córdoba inició su construcción en el año 785 por decisión del emir Abderramán I como edificio fundamental del Estado Omeya dotado de una indiscutible funcionalidad pública como epicentro religioso, político, jurídico y diplomático. Este dato es básico para entender la naturaleza institucional de un templo que durante casi trece siglos ha sido concebido como un servicio público para la comunidad”. Así arranca el capítulo I, dedicado íntegramente al monumento cordobés, del voluminoso estudio que el lunes 19 de enero sacará a la venta la editorial Akal bajo el título de El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia: la Mezquita de Córdoba y otros casos de libro.

El Constitucional, la última carta para recuperar la celosía de la Mezquita-Catedral de Córdoba

Una plataforma ciudadana recurre ante el tribunal de garantías porque tres sentencias a favor no han logrado que la Iglesia repare el daño al monumento

Celosía de la Mezquita Catedral de Córdoba en 2016, antes de la retirada ordenada por el Obispado | PACO PUENTES (EL PAIS)

Javier Martín-Arroyo, El País – Sevilla | 15 enero 2025

El Cabildo de Córdoba desmanteló en 2017 una de las cuatro celosías de la Mezquita-Catedral para que las procesiones de Semana Santa cupieran a través de sus arcos. A pesar de su extrema protección como Patrimonio Mundial y Valor Universal Excepcional, la Iglesia alteró el monumento con el visto bueno del Gobierno andaluz y desarmó la excepcional celosía que el arquitecto Rafael de la Hoz realizó en 1972. Tres sentencias, la última del Tribunal Supremo en 2021, no han logrado que se restaure el enrejado de madera noble a pesar de que la justicia declaró nula la autorización de la Junta. Ahora la plataforma ciudadana Mezquita-Catedral Patrimonio de Todos ha recurrido ante el Tribunal Constitucional para lograr que ejecute la sentencia y revierta el monumento a su estado original anterior a 2017 en la fachada que da al Patio de los Naranjos.