El gasto en mantenimiento y rehabilitación del patrimonio es una inversión capaz de impulsar la economía del territorio pero, sobre todo la cohesión y rentabilidad social. Los expertos piden un cambio de mentalidad

José María Sadia, ElDiario.es | 19 abril 2025
¿Es rentable invertir dinero público en la restauración y conservación del patrimonio histórico-artístico? A cualquier ciudadano se le ocurriría no solo dar un “sí” rotundo sino aseverar con vehemencia que es absolutamente necesario. Sin embargo, la pregunta es realmente compleja —desde el momento en que la cantidad de bienes patrimoniales del país es inabarcable y los recursos, siempre limitados— y las posibles respuestas son muchas (y muy diversas).
Expertos y gestores en patrimonio, asociaciones y otros colectivos vinculados al impulso, conservación y difusión de sus bienes más cercanos coinciden en señalar que la rentabilidad económica tras una restauración es posible, en determinadas circunstancias, aunque coinciden, sin dudarlo, que el provecho social (para el conjunto de la ciudadanía) es indudable, rotundo, necesario. Distintas voces que contribuyen a un análisis profundo que va más allá de la traducción turística del capital empleado, añadiendo realidades palpables y diversas, que confluyen en términos como “rentabilidad social” o “construcción de un futuro común”.