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Categoría: España

Entradas de España

Desamortización e inmatriculación

El Diccionario Panhispánico dice de la palabra desamortizar: «es un proceso por el cual se liberalizan los bienes que están en las llamadas “manos muertas” o que no pueden ser enajenados, por estar en manos de entidades que no los pueden vender». Las desamortizaciones han buscado recuperar bienes en manos de entidades —nobleza, clero, ayuntamientos—, pero no eran de su propiedad, pues fueron cedidos en usufructo en la Edad Media por los Reyes, en la modernidad por el Estado. Si no se podían vender, es precisamente porque sólo tenían el usufructo. Pero aquí hay una confusión a la que han contribuido de forma notoria los gobiernos y la inmensa mayoría de los ayuntamientos: han mezclado Gobierno y Estado. El gobierno es quien administra el Estado, pero no es el Estado.

Rafael Sanmartín, Noticias de Almería –  Plataforma Defensa Patrimonio Sevilla | 23 julio 2026

Las desamortizaciones del siglo XIX se hicieron, según coinciden bastantes historiadores, para sanear las arcas públicas, arcas del Estado, administradas por el Gobierno. Hasta ahí la interpretación contiene alguna nebulosa, pero hay un hecho sin discusión posible: los bienes públicos son del Estado, pero el Estado lo forma el común de sus habitantes censados. Luego esos bienes pertenecen al común y al ser de propiedad única y exclusiva del común, nadie los puede enajenar. Aquellas inmatriculaciones muy posiblemente estuvieran forzadas por una interpretación que confundía Estado y Gobierno. O bien, las entendieron posibles, por destinar unos bienes del común a unas necesidades económicas también del común.

RECUPERANDO pide al Defensor del Pueblo que investigue la nulidad de las inmatriculaciones de la Iglesia desde 1978

La Coordinadora cuestiona la validez de los actos registrales que permitieron a la Iglesia inscribir miles de bienes mediante certificaciones de los propios obispos

Redes Cristianas | 23 julio 2026

La Coordinadora estatal RECUPERANDO ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo solicitando que investigue la actuación de los Registros de la Propiedad que permitió a la Iglesia católica inmatricular miles de bienes mediante certificaciones eclesiásticas desde la entrada en vigor de la Constitución, en 1978, hasta la eliminación de este privilegio en 2015.

La iniciativa plantea una cuestión que va más allá de determinar a quién pertenece cada iglesia, ermita, cementerio, casa, finca o monumento inscrito: cuestiona la propia validez jurídica del procedimiento utilizado para realizar esas inmatriculaciones.

Una asociación lleva las inmatriculaciones de la Iglesia al Defensor del Pueblo y persigue su nulidad

Solicita que investigue «si los actos registrales» fueron «conformes con la Constitución» y que, si se confirma su invalidez, promueva «las actuaciones necesarias para su declaración de nulidad».

Vista del interior de la mezquita-catedral de Córdoba. Archivo.Europa Press

Raúl Bocanegra, Público | 23 julio 2026

La Coordinadora Recuperando, una asociación que pretende «la recuperación del patrimonio inmatriculado» por la Iglesia Católica, ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo. En ella, solicita que la institución investigue la actuación de los registros de la propiedad que, señalan a Público, «permitieron a la Iglesia inmatricular miles de bienes mediante certificaciones eclesiásticas desde la entrada en vigor de la Constitución, en 1978, hasta la eliminación de este privilegio en 2015″.

La queja, según explican desde la asociación a este periódico, «no pide al Defensor que determine quién es el propietario de cada inmueble»: «Lo que solicita es que investigue si los actos registrales que hicieron posibles esas inmatriculaciones fueron conformes con la Constitución y que, si se confirma su invalidez, promueva ante los organismos competentes las actuaciones necesarias para su declaración de nulidad«.

RECUPERANDO pide al Defensor del Pueblo que impulse la nulidad de las inmatriculaciones realizadas por la Iglesia desde 1978

La Coordinadora sostiene que, con la entrada en vigor de la Constitución, la Iglesia católica dejó de poder ser equiparada a una Administración pública y cuestiona la validez de los actos registrales que permitieron inscribir miles de bienes mediante certificaciones eclesiásticas

Coordinadora recuperando, Rebelión | 23 julio 2026

La Coordinadora estatal RECUPERANDO ha presentado y registrado una queja ante el Defensor del Pueblo solicitando su intervención para la defensa de la Constitución, y de este modo, investigar la actuación del servicio público registral que permitió a la Iglesia católica inmatricular miles de bienes inmuebles desde la entrada en vigor de la Constitución Española, el 29 de diciembre de 1978, hasta la eliminación de este privilegio en 2015.

La iniciativa plantea una cuestión de fondo que va más allá de discutir caso por caso a quién pertenece cada iglesia, ermita, cementerio, casa, finca o monumento inmatriculado.

Lo que RECUPERANDO cuestiona es la propia validez jurídica del procedimiento que hizo posibles esas inscripciones.

La mantis religiosa

El nombre de este insecto le viene por su postura de rezo cuando se prepara para la caza y es conocida por comerse a su pareja durante el apareamiento.

Imagen de archivo del presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid Luis Argüello | Europa Press

José Antonio Naz Valverde, presidente de Europa Laica, Público | 14 julio 2026

Es la imagen que me ha venido a la cabeza, como una buena metáfora, al leer las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, señor Argüello. Declaraciones que no sólo son un insulto a los sectores o personas a las que se refiere, sino también una provocación moral e intelectual a la ciudadanía en general, viniendo del máximo representante de la Iglesia Católica en nuestro país.

Se ha remitido a las pruebas para decir que el Estado, sin ética, se convierte en una banda de ladrones. Y lo dice desde la “autoridad moral” de quien representa a una institución que se ha apropiado del 80% del patrimonio Nacional que explota en beneficio propio y de más de 100.000 propiedades inmuebles de todo tipo. Una institución que recibe de ese Estado “ladrón” todo tipo de privilegios económicos, estimados en unos 13.000 m€ anuales, permitiéndole lucrarse con la educación, la sanidad, los servicios sociales, los geriátricos y hasta con la caridad, todo exento de cualquier tipo de impuestos

Europa Laica exige al gobierno defender la laicidad ante los ataques de la Iglesia: fin de la financiación y derogación del Concordato

Ante las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en las que ha tildado al Estado de «banda de ladrones» y ha reprochado una supuesta «falta de ética» en las instituciones públicas, Europa Laica quiere manifestar su más absoluto rechazo a la hipocresía institucional que arrastra la jerarquía católica en España.

Imagen: titularidad de lamoncloa.gob.es

Resulta un ejercicio de cinismo que la misma institución que se beneficia históricamente de un paraíso fiscal legalizado en nuestro país acuse de «ladrón» al Estado que la sostiene de forma millonaria. Si la Iglesia católica deseara un sistema más ético, renunciaría a prebendas económicas y fiscales que extrae anualmente de las arcas públicas, es decir, del esfuerzo de toda la ciudadanía, sea cual sea su conciencia.

Europa Laica, 13 julio 2026

Por todo ello, y manteniendo nuestra firme defensa de la separación absoluta entre las Iglesias y el Estado, Europa Laica reclama al Gobierno y a los representantes de la ciudadanía:

Desarmar las palabras, desarmar los privilegios

Cuando el insulto sustituye al diálogo: Manifiesto de Redes Cristianas ante las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española

Barriocanal, Argüello y De la Cierva

Redes Cristianas, Religión Digital | 12 julio 2026

Las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, calificando al Gobierno de España como una «banda de ladrones», nos producen un profundo escándalo y una honda preocupación. No porque la Iglesia deba renunciar a expresar su opinión sobre la vida pública, sino porque el insulto nunca puede sustituir al discernimiento ni al diálogo.

Las relaciones entre las instituciones en una sociedad democrática deben construirse siempre desde el respeto. Quien preside la Conferencia Episcopal no habla solo en nombre propio: representa públicamente a una Iglesia llamada a ser fermento y lugar de fraternidad y reconciliación, no de polarización.

Una «banda de ladrones»

Escribo lo que sigue desde el máximo respeto por los creyentes católicos de este país. Sin embargo, dicho respeto no puede extenderse a las declaraciones de quienes dirigen la jerarquía de la Iglesia católica española como las recientemente realizadas por D. Luis Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal.

En esta ocasión (la situación, protagonizada por distintos miembros de la jerarquía católica, se repite con frecuencia) nos sorprende calificando al Gobierno de una «banda de ladrones» y rematando la acusación con un desafiante «a las pruebas me remito».

José María Rosell Tous, Coordinadora RECUPERANDO | 10 de julio de 2026

Resulta ser cierta aquella expresión del Siglo de Oro “cree el ladrón que todos son de su condición”. Porque es difícil encontrar una afirmación que refleje mejor la actuación de la propia institución a la que representa. Una institución que, gracias a un privilegio jurídico heredado del franquismo y ampliado en 1998 por el Gobierno de José María Aznar, ha promovido la inmatriculación de más de 100.000 bienes inmuebles desde 1946 mediante un procedimiento excepcional que le permitía inscribir propiedades con la simple declaración escrita de un obispo; sin ningún otro tipo de garantía.

Arzobispo de España

El activismo y el politiqueo de los obispos es ya una realidad cotidiana insoportable en una sociedad democrática

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, en una imagen de archivo. EFE/Javier Lizón

Javier Aroca, el Diario.es | 12 julio 2026

El arzobispo de Fachadolid ha realizado una atrevida razia en la política española. Disculpen los vallisoletanos, lo de Fachadolid no es cosa es mía, es palabra del nuevo líder de las juventudes del PP que empieza con maneras. En todo caso, no desmerece el título don Luis Argüello, presidente, además, de la Conferencia Episcopal. En la inspiración del titular, soy devoto deudor de Faemino y Cansado, en un gag inolvidable.

Este señor castellano, saliéndose de su pellejo pastoral, ha tildado al Estado español de banda de ladrones. No es un error menor ni no intencionado ni un desliz, el señor obispo es versado en leyes y en religión y, a pesar de ello, se sale de la predicación pastoral del papa León XIV para situarse abiertamente en la doctrina no de la Iglesia sino de la extrema derecha. Don Luis sabe las diferencias y sabe que él es la máxima autoridad en las diócesis de España, y también sabe que su ministerio depende del Papa, jefe de la Iglesia y del Estado del Vaticano.

Carta abierta a monseñor Argüello de la Coordinadora Estatal de Comunidades Cristianas Populares

¿Vuelve la Jerarquía eclesiástica más recalcitrante a posicionarse con la extrema derecha y la polarización, el insulto, los bulos, la mentira y el negacionismo?

Luis Argüello, durante su intervención | CEE

Coordinadora Estatal de Comunidades Cristianas Populares, Religión Digital | 12 julio 2026

“Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones. A las pruebas me remito” (Luis Argüello, presidente de la CEE).

Monseñor (con respeto que desmerece):

Que usted, siendo presidente de la CEE, representante (que no representativo), de la Iglesia Católica española, acuda a la ética para atacar al Gobierno (dándole una patada en el culo del Estado), suena paradójico: Ustedes, que disfrutan de exagerados privilegios por parte de ese Estado “banda de ladrones”, como la exención de impuestos (IBI y demás), una importante partida de los Presupuestos Generales para la Iglesia Católica, sueldos de curas y obispos (capellanes castrenses incluidos); una notable inyección de dinero público en la Enseñanza Concertada en gran parte eclesiástica (con el plus “ideológico” de la clase de religión: profesores nombrados por el obispo y pagados por el Estado); la aportación de la “casilla” en la Declaración de Hacienda a favor de la Iglesia Católica…

Y, ¡para colmo!, el escándalo “monumental” de las inmatriculaciones (unas 38.000 reconocidas de 1998 a 2015; y más de 100.000 estimadas desde 1946 a 2015): apropiaciones probablemente indebidas, ¡con la complicidad de funcionarios “del Estado”!, en los Registros de propiedad, con información “privilegiada” y nocturnidad, sin transparencia…Y sin intención de devolver nada. ¿Forman ustedes parte de la “banda de ladrones” del Estado o son cómplices y beneficiados?