301 603 euros, aporta el Ayuntamiento de Sevilla a la reparación del coro de la Iglesia de San Nicolás (espera: Eso, ¿cuánto es en pesetas? Porque los euros, a pesar del tiempo forzados en su inmersión, aparentan rebajar las cantidades). De esa cifra, 221 229 euros son para el órgano. Pobre órgano, debía estar abandonaíto. El caso es que la ciudad de Sevilla, sus ciudadanos y ciudadanas, aportan al coro de San Nicolás cincuenta millones, ciento ochenta y dos mil pesetas. Bien, es dinero para el Patrimonio, mejor invertido estaría si fuera para nuestro Patrimonio. Por cierto, ¿cuánto aporta el «cepillo» y otros ingresos, por explotar un bien cedido en usufructo, o sea: prestado?

Rafael Sanmartín, TuPeriódico | 22 julio 2025
La Iglesia cuando era el arma del Estado para mantener sumiso al pueblo, y después y antes de eso en el tiempo, cuando gozaba de su propia jurisdicción, concedida por los reyes, reclamada y bendecida por el papado, para entendernos: cuando mandaba la jurisdicción jurídica del Tribunal del «Santo» Oficio de la Inquisición, cuando los obispos tenían su propio ejército y podían hacer correrías y acudir a conquistar territorios para recibir su parte del botín, cuando podía ejercer fuerza sobre la escasa nobleza partidaria de hacer justicia y respetar los acuerdos, y gracias a esa fuerza mostrar «—Estos son mis poderes» desde la ventana de la residencia del Conde de Tendilla, alcaide de la Alhambra y Capitán General del reino de Granada; cuando gozaba de tanto poder, se acostumbraron mal, como ahora estamos viendo. Se acostumbraron a disfrutar todos los bienes cedidos (cedidos, en usufructo), a ejercer su poder sobre ellos como si fueran propios, pero como no eran propios, era el estado quien «debía» correr con el gasto de su mantenimiento.








