Supongamos que un magnate americano compra la Coca Cola. No hablamos de cualquier cosa. Hablamos del producto más consumido del planeta desde que usted y yo tenemos uso de razón. La marca se vende sola. Solo hay que ponerla en el escaparate y sentarse a hacer caja. Una máquina de fabricar billetes por un tubo. Pero resulta que al magnate americano no le gusta la Coca Cola. Prefiere el Bitter Kas. Son cosas que pasan. Entonces pone en marcha un plan para desacreditar la marca más vendida del mundo y potenciar el sabor amargo del Bitter.

Capilla Real de la Mezquita Catedral
cordopolis.eldiario.es, Aristóteles Moreno – 15 de marzo de 2023





