El nuevo convenio establece una financiación plurianual mediante decretos bianuales y permitirá planificar restauraciones de mayor envergadura en bienes eclesiásticos
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, firma el Protocolo General de colaboración entre la Junta y la Iglesia Católica | (JCCM)
El Gobierno de Castilla-La Mancha y la Iglesia católica han renovado este lunes su compromiso para la conservación del patrimonio histórico de titularidad eclesiástica con la firma de un nuevo protocolo de colaboración que movilizará cuatro millones de euros durante los próximos cuatro años. El acuerdo, rubricado por el presidente regional, Emiliano García-Page, y el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, sustituye las convocatorias anuales por decretos bianuales, una fórmula que permitirá planificar con mayor estabilidad las actuaciones de restauración y conservación del patrimonio.
Entre los guías turísticos de Córdoba, e incluso de Andalucía, hay una alegría contenida. Hasta cierta incredulidad. A partir del 1 de enero de 2027 podrán explicar la mezquita-catedral a sus grupos de visitantes desde el interior del monumento, tal y como marca la Ley de Turismo de Andalucía de 2011 y el Decreto 8/2015 que regula su actividad en la comunidad. Son guías acreditados por esta norma que se han encontrado a lo largo de décadas con una barrera infranqueable: las pruebas del Cabildo Catedral de Córdoba para acceder como guías e intérpretes a este monumento, Patrimonio de la Humanidad.
El artículo de Antonio Naval Mas publicado en El Diario de Huesca, “La sentencia definitiva sobre el Santuario de Casbas de Ayerbe”, 6-07-2026, tiene miga por sus diversos enfoques que tienen como titular el citado Santuario (obispado de Huesca) y como fondo ciertas referencias a las propiedades de la iglesia, la gestión de sus bienes, el entorno de la catedral oscense y los legados y donaciones.
La Seo de Zaragoza [ábside, cimborrio y torre] desde plaza de San Bruno
Dra. en Historia del Arte y presidenta de Apudepa (Apudepa, Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés)
Me voy a referir aquí a lo que repite reiteradamente el autor sobre las propiedades de la Iglesia: sus edificios de culto, dando por hecho que “por costumbre inveterada por la aceptación de todos” han sido propiedad de la Iglesia Católica. y que “era el derecho consuetudinario que no ha puesto en cuestión la propiedad de los edificios religiosos”. Dicho esto por Antonio Naval, historiador del arte y sacerdote, entiendo que le asiste el ”Derecho divino” como tal, aserto defendido por la alta jerarquía católica. En su texto, se amontonan los términos propiedad, posesión y gestión, como si fueran similares, pero no lo son. Veamos.
Ha exigido la revocación inmediata de la cesión de la parcela E-7 en Entrenúcleos en Dos Hermanas y que sea blindada de forma exclusiva para construir infraestructuras educativas y sociales de gestión y titularidad 100% públicas.
La parcela en Entrenúcleos cedida a la Archidiócesis por el Ayuntamiento de Dos Hermanas. | al
Andalucía Laica ha denunciado la cesión de más de 27.000 m² de suelo público del Ayuntamiento de Dos Hermanas (PSOE) al Arzobispado de Sevilla y ha pedido su inmediata revocación, al considerar que es un «atropello a la aconfesionalidad del Estado» que se destinen a construir un colegio privado-concertado católico y una nueva iglesia en lugar de destinar la parcela de equipamiento a “la red de educación pública, neutral y de calidad, no en financiar el adoctrinamiento religioso”.
El nombre de este insecto le viene por su postura de rezo cuando se prepara para la caza y es conocida por comerse a su pareja durante el apareamiento.
Imagen de archivo del presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid Luis Argüello | Europa Press
Es la imagen que me ha venido a la cabeza, como una buena metáfora, al leer las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, señor Argüello. Declaraciones que no sólo son un insulto a los sectores o personas a las que se refiere, sino también una provocación moral e intelectual a la ciudadanía en general, viniendo del máximo representante de la Iglesia Católica en nuestro país.
Se ha remitido a las pruebas para decir que el Estado, sin ética, se convierte en una banda de ladrones. Y lo dice desde la “autoridad moral” de quien representa a una institución que se ha apropiado del 80% del patrimonio Nacional que explota en beneficio propio y de más de 100.000 propiedades inmuebles de todo tipo. Una institución que recibe de ese Estado “ladrón” todo tipo de privilegios económicos, estimados en unos 13.000 m€ anuales, permitiéndole lucrarse con la educación, la sanidad, los servicios sociales, los geriátricos y hasta con la caridad, todo exento de cualquier tipo de impuestos
Ante las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en las que ha tildado al Estado de «banda de ladrones» y ha reprochado una supuesta «falta de ética» en las instituciones públicas, Europa Laica quiere manifestar su más absoluto rechazo a la hipocresía institucional que arrastra la jerarquía católica en España.
Imagen: titularidad de lamoncloa.gob.es
Resulta un ejercicio de cinismo que la misma institución que se beneficia históricamente de un paraíso fiscal legalizado en nuestro país acuse de «ladrón» al Estado que la sostiene de forma millonaria. Si la Iglesia católica deseara un sistema más ético, renunciaría a prebendas económicas y fiscales que extrae anualmente de las arcas públicas, es decir, del esfuerzo de toda la ciudadanía, sea cual sea su conciencia.
Por todo ello, y manteniendo nuestra firme defensa de la separación absoluta entre las Iglesias y el Estado, Europa Laica reclama al Gobierno y a los representantes de la ciudadanía:
Las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, calificando al Gobierno de España como una «banda de ladrones», nos producen un profundo escándalo y una honda preocupación. No porque la Iglesia deba renunciar a expresar su opinión sobre la vida pública, sino porque el insulto nunca puede sustituir al discernimiento ni al diálogo.
Las relaciones entre las instituciones en una sociedad democrática deben construirse siempre desde el respeto. Quien preside la Conferencia Episcopal no habla solo en nombre propio: representa públicamente a una Iglesia llamada a ser fermento y lugar de fraternidad y reconciliación, no de polarización.
Escribo lo que sigue desde el máximo respeto por los creyentes católicos de este país. Sin embargo, dicho respeto no puede extenderse a las declaraciones de quienes dirigen la jerarquía de la Iglesia católica española como las recientemente realizadas por D. Luis Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal.
En esta ocasión (la situación, protagonizada por distintos miembros de la jerarquía católica, se repite con frecuencia) nos sorprende calificando al Gobierno de una «banda de ladrones» y rematando la acusación con un desafiante «a las pruebas me remito».
José María Rosell Tous, Coordinadora RECUPERANDO | 10 de julio de 2026
Resulta ser cierta aquella expresión del Siglo de Oro “cree el ladrón que todos son de su condición”. Porque es difícil encontrar una afirmación que refleje mejor la actuación de la propia institución a la que representa. Una institución que, gracias a un privilegio jurídico heredado del franquismo y ampliado en 1998 por el Gobierno de José María Aznar, ha promovido la inmatriculación de más de 100.000 bienes inmuebles desde 1946 mediante un procedimiento excepcional que le permitía inscribir propiedades con la simple declaración escrita de un obispo; sin ningún otro tipo de garantía.
El arzobispo de Fachadolid ha realizado una atrevida razia en la política española. Disculpen los vallisoletanos, lo de Fachadolid no es cosa es mía, es palabra del nuevo líder de las juventudes del PP que empieza con maneras. En todo caso, no desmerece el título don Luis Argüello, presidente, además, de la Conferencia Episcopal. En la inspiración del titular, soy devoto deudor de Faemino y Cansado, en un gag inolvidable.
Este señor castellano, saliéndose de su pellejo pastoral, ha tildado al Estado español de banda de ladrones. No es un error menor ni no intencionado ni un desliz, el señor obispo es versado en leyes y en religión y, a pesar de ello, se sale de la predicación pastoral del papa León XIV para situarse abiertamente en la doctrina no de la Iglesia sino de la extrema derecha. Don Luis sabe las diferencias y sabe que él es la máxima autoridad en las diócesis de España, y también sabe que su ministerio depende del Papa, jefe de la Iglesia y del Estado del Vaticano.
¿Vuelve la Jerarquía eclesiástica más recalcitrante a posicionarse con la extrema derecha y la polarización, el insulto, los bulos, la mentira y el negacionismo?
“Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones. A las pruebas me remito” (Luis Argüello, presidente de la CEE).
Monseñor (con respeto que desmerece):
Que usted, siendo presidente de la CEE, representante (que no representativo), de la Iglesia Católica española, acuda a la ética para atacar al Gobierno (dándole una patada en el culo del Estado), suena paradójico: Ustedes, que disfrutan de exagerados privilegios por parte de ese Estado “banda de ladrones”, como la exención de impuestos (IBI y demás), una importante partida de los Presupuestos Generales para la Iglesia Católica, sueldos de curas y obispos (capellanes castrenses incluidos); una notable inyección de dinero público en la Enseñanza Concertada en gran parte eclesiástica (con el plus “ideológico” de la clase de religión: profesores nombrados por el obispo y pagados por el Estado); la aportación de la “casilla” en la Declaración de Hacienda a favor de la Iglesia Católica…
Y, ¡para colmo!, el escándalo “monumental” de las inmatriculaciones (unas 38.000 reconocidas de 1998 a 2015; y más de 100.000 estimadas desde 1946 a 2015): apropiaciones probablemente indebidas, ¡con la complicidad de funcionarios “del Estado”!, en los Registros de propiedad, con información “privilegiada” y nocturnidad, sin transparencia…Y sin intención de devolver nada. ¿Forman ustedes parte de la “banda de ladrones” del Estado o son cómplices y beneficiados?