Ante la falta de respuesta al requerimiento, el Ayuntamiento decide intervenir y la rehabilitación no será lo único que pagará la diócesis

Mònica Mira, El Periodico Mediterraneo | 23 junio 2026
Antes de que una denuncia particular llevara al Síndic de Greuges a requerir información sobre las gestiones que se están haciendo para impedir la desaparición de la ermita del Calvario de Nules, el Ayuntamiento ya había iniciado el expediente que le llevará a la ejecución subsidiaria de la rehabilitación. El municipio acometerá de manera urgente las obras de recuperación, pero será el obispado quien acabará pagando la inversión.
Así lo confirmó el concejal de Patrimonio, Guillermo Latorre, quien precisa que el 4 de febrero de este año, se puso en marcha el expediente de orden de ejecución con el que se instaba a la propiedad, es decir, la diócesis de Segorbe-Castellón, a llevar a cabo «todas las obras necesarias para la rehabilitación integral y la consolidación estructural del inmueble, dirigidas a garantizar su estabilidad, seguridad y adecuada conservación, así como la reintegración de los elementos artísticos perdidos».
En ese momento, el Ayuntamiento dio un plazo de dos meses para presentar el proyecto de ejecución actualizado, dado que ya existía una propuesta del año 2020. El obispado fue notificado el 6 de febrero, en una resolución en la que ya se le informaba de que, en el caso de no actuar, sería el municipio el que lo haría de manera subsidiaria, repercutiéndole los costes generados. Los dos meses se han cumplido y «no hemos recibido la documentación requerida».
El importe de las obras que tenga que asumir el Ayuntamiento no será el único al que deberá hacer frente el obispado de manera obligatoria. En virtud de la ley que regula la protección de los bienes patrimoniales, pasados los dos meses han empezado a imponerse multas coercitivas. El edil de Patrimonio especifica que la cantidad de esas multas asciende «al 10% del coste de redacción del proyecto» y se aplican con carácter mensual.

A la hora de precisar la cuantía de esas multas o cuánto costará la rehabilitación de la ermita, en evidente estado de ruina, el concejal explica que «al no tener un proyecto actualizado y no saber cuál será el coste de su redacción, haremos un cálculo aproximado teniendo en cuenta intervenciones de ese estilo y concretaremos las cantidades». Según ha podido saber Mediterráneo, la propuesta de ejecución que se presentó hace seis años rondaba los 200.000 euros.
Sobre el reciente apercibimiento del Síndic de Greuges, que no solo solicita información sobre sus gestiones al Ayuntamiento, también a la Conselleria de Cultura, Latorre defiende que «el Ayuntamiento ha seguido los plazos y lo que establece la ley en estos casos, meses antes de que el Síndic recibiera la denuncia que ha motivado su resolución sobre este asunto».
Desde que en el año 2020 colapsara la cubierta de la ermita, han sido diversos los contactos que el Ayuntamiento ha mantenido con el obispado sobre la necesidad de intervenir en la conservación de una construcción protegida como Bien de Relevancia Local en 2007.