«No cambiará nada en el funcionamiento diario del recinte», dice el deán, dando por sentado que la Iglesia seguirá gestionando el Jardín de los Reyes Caudillos, aunque se reconozca la titularidad del Ayuntamiento

Lucas Blanco, La Nueva España | 17 febrero 2026
El Jardín de los Reyes Caudillos es propiedad del Ayuntamiento de Oviedo. Esa es la rotunda conclusión de un informe técnico del servicio de Gestión del Patrimonio Municipal emitido en abril de 2025. El documento ha servido de base a la junta de gobierno para aprobar este mes abrir un expediente de investigación sobre la titularidad del espacio situado entre la Catedral y Las Pelayas. El expediente sigue la estela de otro idéntico abierto en 2013 que caducó sin llegar a ser culminado y busca aclarar definitivamente la titularidad de una zona verde y monumental cuya apertura es gestionada por el Cabildo.
Pese a la contundencia administrativa, el deán de la Catedral, Benito Gallego, ha querido rebajar cualquier atisbo de tensión. Gallego corrobora que el expediente está efectivamente en marcha, pero rechaza que este proceso suponga fricción alguna en las relaciones entre la Iglesia y el Consistorio. «No hay nada que cambie el funcionamiento diario», apunta el deán, quien recuerda que los jardines seguirán abriendo sus puertas «en el mismo horario de la Catedral» para compaginar el disfrute de los turistas con el cuidado de este espacio que sirve de acceso a la capilla.
Para el Ayuntamiento, este trámite no es una opción, sino una obligación legal. Según el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales, el Consistorio tiene el deber de investigar y defender aquellos bienes que se presuman de su propiedad. Al tratarse de un bien de uso público, el jardín goza de un régimen de protección especial: es inalienable, inembargable e imprescriptible. Esta última condición es clave, pues la administración sostiene que su derecho a recuperar el bien no caduca, lo que invalidaría la tesis de «usucapión» (adquisición por el paso del tiempo) que el Arzobispado esgrime para oponerse a la pretensión municipal de que se reconozca su titularidad.
Reapertura pactada
La historia reciente de este espacio ha estado marcada por sus verjas. Los jardines se cerraron al público en 1973 para evitar el vandalismo y no volvieron a abrirse hasta mediados de 2015. Aquella reapertura fue fruto de un acuerdo vinculado al Plan Director de la Catedral —elaborado por los arquitectos Cosme Cuenca y Jorge Hevia—, mediante el cual la Iglesia se comprometía a permitir el acceso diario en horarios determinados para el disfrute ciudadano.
Para blindar su postura en el nuevo expediente, el Ayuntamiento ha recopilado un arsenal de pruebas que abarcan más de un siglo de historia. Entre los documentos figuran registros de 1870 sobre reformas en la Plaza de la Catedral y, de forma señalada, expedientes de expropiación de las casas números 9, 10 y 11 realizados entre 1935 y 1942 para ejecutar las obras del recinto. También se han incorporado referencias de la cronista Carmen Ruiz-Tilve y actas del Legado de Luis Muñiz Miranda sobre las expropiaciones para la calle Reyes Católicos. Con esta base documental, Oviedo busca certificar que este emblemático rincón, más allá de los debates jurídicos, siga siendo uno de los grandes reclamos patrimoniales del Antiguo.