«La Constitución ya deja clarito que esto es un Estado aconfesional y por tanto todo lo que estamos diciendo y estamos planteando tendría que estar superado», afirma su presidente, José Antonio Naz.

Raúl Bocanegra, Público | 17 abril 2026
La organización Europa Laica cumple 25 años, un cuarto de siglo luchando por plantear una agenda laicista en un país en el que la influencia del catolicismo ha sido —y es aún— enorme. A lo largo de este fin de semana mantienen un congreso, con un intenso y profundo programa de reflexión en torno a la laicidad en Almagro (Extremadura). Su presidente, José Antonio Naz, atiende a Público en la efeméride y asegura que de algún modo el recorrido laicista en España tiene aún un amplio campo de desarrollo, aunque reconoce avances en cuanto a derechos individuales, con la consolidación del aborto y la aprobación de la ley de la eutanasia. «Se ha avanzado en cuanto que se habla del concepto de laicidad y se conoce el tema. Hemos explicado mucho durante este tiempo. Avanzar en laicidad en cuanto a la separación Iglesia-Estado y en cuanto a que las administraciones se mantengan como deben en la aconfesionalidad [constitucional], eso es más discutible».
«Sí que ha habido —añade Naz— algunos avances que tienen que ver con los planteamientos de la laicidad en lo que son derechos individuales. Por ejemplo, en las cuestiones de la libertad sexual, en el tema del aborto, la muerte digna, en fin, todo ese tipo de temas, que tienen mucho que ver con el laicismo en cuanto a la libertad de conciencia, ahí sí ha habido algunos algunos avances. En lo demás, yo creo que hay más conciencia de lo que supone el tema, pero no por los políticos ni por los ministros».
«Ojalá —afirma Naz— no tuviéramos que cumplir casi ningún año más. Si tuviéramos un país democrático, no tendría que existir esta diferencia en función de creencias ni estos privilegios [de las confesiones, sobre todo, la católica]. Y si eso se diera, pues ya no seríamos necesarios. Incluso desde que se creó en el año 2001 Europa Laica en España en ese momento debería de ser innecesaria, porque la Constitución del 78 deja clarito que esto es un estado aconfesional y por tanto todo lo que planteamos tendría que estar totalmente superado». «Vamos a seguir mientras sea necesario», añade el presidente de Europa Laica.
Naz recalca el trabajo en este tiempo del Observatorio del Laicismo: «Tenemos un repositorio con miles de documentos, un boletín que llega a miles de personas. Hay una serie de trabajos ahí muy importante. Es lo que hace que sea el referente ahora mismo en España para todos estos temas».
En estos 25 años, Europa Laica ha estado en diferentes campañas. Ha promovido que la religión quede fuera de la escuela, también ha estado –y está– en la pelea contra los abusos en las inmatriculaciones de bienes por parte de la Iglesia, lo mismo en la idea de derogar los acuerdos con la Santa Sede, que entre otras cosas, mantienen el poder del catolicismo sobre la educación y la financiación pública a través de la casilla del IRPF, y en otras múltiples luchas sociales, siempre con el mismo objetivo: lograr la laicidad del Estado, que exista una distinción real entre la esfera pública, que debe ser neutral, y la privada, en la que cada cual pueda ejercer sus creencias en libertad.
Ley de libertad de conciencia
A veces, de manera interesada, consideran en la organización, se confunde el avance o las propuestas relacionadas con la laicidad con posiciones antirreligiosas. «Dentro de Europa Laica hay un buen grupo de creyentes, sobre todo cristianos. La libertad religiosa está garantizada totalmente. Hay que garantizar la libertad de todo el mundo, sea o no sea religioso, tenga las creencias que tenga».
«Desde posiciones religiosas, precisamente personas que son, yo considero, más religiosas, lo entienden perfectamente. Ahora, otra cosa son las estructuras de poder, una Iglesia como estructura de poder. No es que no entiendan el principio de laicidad, es que quieren conservar sus privilegios y quieren mantener los beneficios», reflexiona Naz.
¿Por qué es necesario el principio de la laicidad? ¿Se aplica en España? Para Naz, «es necesario, sobre todo, porque es el principio garante de la democracia«. «No se concibe un Estado democrático en el que no haya igualdad. Y ahora mismo es más importante que nunca, sobre todo en este contexto que hay en el que se pretenden imponer unos planteamientos claramente nacionalcatólicos. Si no se mantienen unos espacios públicos y el Estado no mantiene esos principios, estos planteamientos laicos, podemos acabar en un Estado como el que tuvimos ya hace más de 40 años», añade.
Una de las reivindicaciones clásicas de Europa Laica es una ley de libertad de conciencia, que vaya más allá de la ley de libertad religiosa y regule todas estas cuestiones. La hegemonía del catolicismo se mantiene, pero ahora convive con otras espiritualidades híbridas y también con un número considerable de ateos, de agnósticos y de personas que viven al margen de las religiones organizadas.
«Que todas las personas tengan los mismos derechos y que ante el estado no sean discriminados. Ese es el eje fundamental de una ley de libertad de conciencia, pero eso tiene lógicamente muchas ramas. Tiene ramas en los aspectos educativos, tiene ramas en los aspectos jurídicos».
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Raúl Bocanegra: Redactor de Público en Andalucía desde abril de 2018. Profesor colaborador de redacción periodística en la UOC. Licenciado en Derecho y máster en periodismo por la UAM/El País. Le gusta el baloncesto y leer. Cuando tiene tiempo, escribe. Es autor del relato Río Tuerto. Lo puedes localizar en el correo rbocanegra@publico.es.